11.06.2018



La cordura no existe. Como tampoco el mal querer. Desgraciadamente, querer es lo mejor y lo peor de la vida. Imprime y da lo mejor de cada uno, te alimenta el alma así como te la destroza. Y por eso precisamente, esta tan ligada con la cordura. El simple acto de querer ya es un gran acto, un acto bello, un acto que imprime una energía tan especial que es imposible que sea negativa o mala. Incluso cuando queremos mal, o mal queremos, lo hacemos amando.





El querer causa pena
Pena que no tiene fin
Si y el loco vive sin ella