3.10.2011


El carmín.












Me hago a la idea de la situación borrosa, de la pared con carmín y del bol con los sesos. De las plantas decadentes grisáceas que no florecen y de la montaña de discos apilados uno encima de otro, que ahora mismo no tienen ni quieren recobrar su sentido. El eco de tu olor entre mis sabanas y la melancolía de tu voz pegada por mis paredes. Las sutiles y delicadas ropas que accidentalmente te dejaste y aquellos regalos que anhelo volver a ver, pero que ahora mismo soy incapaz de abrirlos otra vez. Ni el tiempo acompaña esta situación, y las gotas se auto disparan contra mi ventana, haciendo de mi cuarto una sinfonía decadente al más puro estilo suicidio. Todo se torna azul gris oscuro y ni mi solitaria lámpara es capaz de darme esa alegría que a veces da la luz. Es como si el carmín hubiese emborronado lo que veía tan claro y ahora no consigo verme ni a mí mismo en un espejo. Es como si no me quedase aire que respirar o sustancias que injerir.. ya ni hay jeringuillas adecuadas que sirvan para esto.









D E E P L Y I N S I D E .

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