4.27.2011


Dark side.











Y yo ya sabía que lo tenía, si, esas cosas se saben. Cuando ves cosas o te cuentan cosas y no sientes lo mismo que los demás te acabas dando cuenta que puede ser por algo. Y no es por ser de piedra, o más vil que los demás, ni porque este quemado o ennegrecido. El instinto de sobrellevar el interior y clarificarlo exteriormente de alguna manera no es más fácil con las cosas banales que los demás puedan enseñar, a veces, aun siendo más oscuro y difícil, es tu única y potencial manera la única que cuenta para ti, y así es mi caso ahora. Que si ha resurgido y tal, bueno, siempre estuvo ahí y siempre estará, por mi naturaleza de túneles o el levantar la cabeza a mi manera y encender mi luz y no la vuestra, por eso estará y me recorre. Mi realidad no se ve con otros ojos y no la vas a poder ver, porque yo veo las fotos así o las interpreto de la otra manera. Leo mis libros y los textos con mi letra y traduzco los textos a mi idioma. Y enseño más con mi imagen muchas veces que aburriéndote con el texto, que no siempre expresa ni dice todo, porque no siempre puedo desgarrar las letras o tatuarte el mensaje que pretendo martillear. Me he rapado la cabeza por cambiar, aunque no sé si es por cambiar o vete tú a saber por qué. Y me apetece tatuarme algo, o muchas cosas, y tener el brazo impregnado de frases que se que nunca olvidare, de imágenes de momentos, de espadas que cortan o de ríos de sangre. A veces me apetece escribir así. Como si cogieses un niño y lo abrieses en canal solo para descubrir la sensación que se siente al hacerlo. Como si al plasmar cada letra me rajase por dentro y me gustase ver las cascadas de sangre que borbotean de mi estomago, como la mierda que sale por todos lados y la escribes sin un principio y sin un final, porque sabes que una vez que empiezas no vas a parar hasta quedarte seco. Me he enganchado y mucho, y a esta canción también. Y por eso es que últimamente me expreso más con esas imágenes que con otras. Nunca me gustaron esos burdos cuentos de hadas idealizados, pomposos gratinados de realidad caramelizada. Y si, me dan miedo las películas de terror, no las soporto. La vida da más miedo a sí que no intentes reducir su imagen a una pantalla. Pero porque sé que hay momentos en los cuales esas imágenes me expresan y me inspiran es por lo que las utilizo cada día más. No me mutilo ni me torturo, ni soy un sádico de mi autocompasión, pero que cojones, no puedo describirte siempre mi bocado con unas frases. A veces tienes que verlo y otras imaginarlo, al igual que yo y al igual que todos.







image of mind.


4 comentarios:

  1. jajajajaja los chinos son lo peor!!!! el puto niño es precioso y re-lindo pero no hace mas que gritar por las noches el capullo!!!

    y tu entrada me ha encantado! y la foto ya esta en mi pc guardada ;)

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  2. no puedo decir nada,
    arruinaría todo.
    además tengo resaca y he dormido dos horas...
    vaya fiestón ahahaha
    dios. deberías ver mis ojos en este momento jajaajaj no, mejor no.... voy ahora por ese primer café matutino (calculo ke serán unos 10)

    saludos!

    P.D: me gusta esa porción de lado oscuro que saco de esto... tormentoso... me gusta la tormenta, me gusta auténtico.

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