5.16.2011


Kiwi, moi.











Joder. Yo te quiero morder. ¿Qué cojones pasa? Max cogió un día el barco y tuvo que volver, a sabiendas que tenía un sitio donde escapar, porque tenía un sitio en donde vivir. Escapa, escapa. Huye, huye. Tenía un sitio en donde comer verdades y luchar por sus verdades. Luchar a fin de cuentas. Pillarse los cojones con la realidad. Le tocaba, y se suponía que era el momento, ¿Lo era? ¿Debía? El asumir de los sueños no es bueno. Como el asumir de las verdades inconclusas o los lugares lejanos con infinidad prolongada. Pero bueno, como tarde o temprano tenía que asumir algo él se sentía incompleto con la dualidad de sus decisiones y decidía tirar por el camino del medio. Si, señores, existe ese camino. Se llama el camino de la neutralidad. ¿La neutralidad? – decía Max. La neutralidad es el estado en el cual sabes que sientes miles de cosas, pero como te preocupan otras tantas y otras miles te rondan la cabeza mientras que la agresividad musical no abruma si no calla, acabas por sentir el no sentir. Y eso es el estado neutral. ¿Y no puedo morder ni gritar? – se quejaba Max. Claro. Pero a veces es más complejo el poder. Entiende, Max, que deberías aclarar el estado primordial, subsanar las papilas y saborear la realidad. Intenta dejar de saborear aquel lugar, porque no siempre los barcos saben volver o no siempre los capitanes te dejan regresar.













image of mind.

2 comentarios:

  1. vaya con la neutralidad. :P

    Un abrazo,
    Esmoquin room
    http://blogs.revistagq.com/esmoquinroom

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  2. creo que conozco ese estado de neutralidad es como.....tanta presion o caos mental que te colapsas y entonces todo de importa un bledo no?Pero tu lo dices de forma mucho más bonita.Escribes asl entradas de forma premeditada o a lo que surja?me encantaría saber expresarme asi:)

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