5.17.2011


Stella Maris.







Primero darle al Play.





Es como flotar. Cerrar los ojos y volar. Es perderte en la espesura mental, la libre imaginación y la continua nube vaporosa. Es la libre amplitud que se abre lentamente, poco a poco, se expande en consonancia, sin pudor. Es el sentimiento de paz, que droga tu cuerpo y lo embauca. Las voces que te atrapan y consiguen, con sus elevadas melodías, transportarte a nuevos lugares. Es la nube. El compas de las mareas, las cuerdas que acompañan y cogen fuerza. Es la intensidad desbordada, el globo que jadea. Y cuando menos te lo esperas, piano, lento, se detiene, todo se detiene. La voz va cesando y las cuerdas van callando los instantes de armonía, dejando camino al silencio, a la paz, o a la tristeza. Son las cuerdas que con suavidad han rasgado cada divagar musical, para finalmente postrarte ante la soledad y la masificación del silencio. Del vacío. Es la magia expirada, el susurro anhelado. Las voces ahogadas. La perpetua culpa.





Blogger acaba de recuperarme una entrada que me borro. Blogger 1, Enfado 0.









image of mind.


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