6.13.2011


Consumir.











Llegar a casa, cenar y tirarte en el sofá. No se si es la falta de droga o la falta del suspiro, del movimiento o del ataque. Es el aliento y la pausa antes del golpe, antes del vendaval, de la tormenta. Es el poderoso apocalipsis del sentido o el que no tiene dirección. El tridente interior. Golpear, pegar, consumir y consumir, todo por todo, el consumo de la yugular. Notar que no es por esto, si no por aquello, o por aquello y no por esto. Pero no por lo mismo. Negar la desesperación sin sensación, aquejarlo todo por el simple hecho del estúpido camino. La destrucción del poder o de la simpleza de la construcción ancestral, para después, renacer bajo la construcción masiva del dolor. El dolor del pecho, de la rabia, de la destrucción que construye y que nos hace más fuertes. O eso es lo que creo. Rabia. No negativa aunque así huela, pues alberga anhelos de alientos y canciones de poder. Suspendido por la magia neutral, el paraje terrenal y la fugacidad del sabor.



















image of mind.


4 comentarios:

  1. Bueno...cada uno tiene su tipo de adicción y sus propias respuestas inventadas..sobre todo eso, respuestas inventadas. Bonita canción^^
    Un abrazo! <3

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  2. Cansancio e ira?Suelen ir ligadas, deben tener cables en común por la mente
    quien puede tener unas manos como las de la foto?

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  3. Que lindo texto, es decir, profundo.
    La sensación que transmite no es del todo agradable, pero muestra realidad.

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