11.02.2011


Sensualidad inteligente.










Y es ahora, otoño. Próximo invierno. Es ahora cuando debes armarte. Es ahora cuando debéis armaros, con paciencia, con pasión y elegancia. Los trajes, atuendos y ropajes os cubrirán y ya no podréis enseñar y mostrar aquellas carnes, pecados sutiles, acuosas siluetas que tostabais al sol. Es el momento de mirar, de despedazar los ojos y acercarlos a la magia. Porque ahora no hay poder dorado, saliente cabillo ni carnes trémulas que enseñar. Ahora es un gesto, una mirada, mover la mano, descubrir la minúscula silueta, ahondar la imaginación, destrozar el contrario.. el contorsionismo mental es vuestro poder. Es eludir la responsabilidad. No hay pecado sin carne, decían. Y hay esta el juego. O la trampa. Es el frió, que agudiza el ingenio, despierta la mente y hace más hábil el juego. Son los cuerpos que añoran, los fríos que no enfrían y los calores que no evaporan. Es la mezcla neutra que ansía estallar. Y negar esa habilidad es negar la visión. Negar la conciencia y evitar razonar. Ejércitos a una mirada, guerreros a un gesto y ríos de hormonas que descienden sin control a una dichosa presa que descubre en la sutileza el poder hipnótico que nadie es capaz de frenar. Y todo a bajas temperaturas capaces de quemar el sol. Y es ahora, otoño. Próximo invierno. No hay error, no hay regla, ni tiempo ni poder. Nada puede parar la guerra de la sensualidad inteligente. No hay escudo con el que te podrás proteger, porque si ataca, ataca. Y si ataca, avanza. Y si avanza, gana. Y lo notaras.















image of mind.

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