8.31.2012



Llamaremos experiencia.







¿Somos capaces de errar si ya hemos errado? ¿de fallar si ya hemos fallado? ¿de caer si ya nos hemos caído? y lo peor de todo, ¿somos capaces de errar, fallar y caernos en los mismos sitios en los cuales nos caímos, fallamos y erramos en el pasado? ¿somos capaces? ¿te lo crees? Yo no me lo creo, nada es igual que en el pasado, nada. Se extrapola el tiempo y deja de ser igual en el mismo instante en el cual pasa a ser pasado. Absolutamente nada es igual que el pasado, nada lo será, ni siquiera el futuro es igual que el futuro del propio futuro. Nada. Nada es igual, porque ni siquiera la propia nada existe en sí. Si hay un ente que definimos como pasado, como presente y como futuro.. ¿como es posible que exista la nada? No, no me lo creo. Y por eso tampoco me creo que volvamos a fallar en lo mismo, que volvamos a errar o a caernos en las mismas cosas.. puesto que no son iguales no podemos volver a errar o a fallar sobre ellas, porque dejaron de ser ellas para pasar a ser aquellas.. y aquellas son nuevas, son nuevas situaciones y por lo tanto nuevos errores.. hemos creado una ilusión humana que es capaz, y es una reacción corpórea, como un aviso ante la gripe, que es capaz de alertarnos sobre la similitud casi cristalina de los actos pasados, pero solamente para protegernos, y no porque vuelvan a ser los mismos. Es el cuerpo ante el peligro el que ilusiona al cerebro y le da placebos para duplicar situaciones pasadas y clonarlas en actuales, para que en cierta manera no volvamos a sufrir un nuevo dolor, uno más que acumular, y hagamos del propio error supuestamente copiado en el tiempo un acto que llamaremos experiencia. Asumiendo que nuestro error recae sobre ella y no sobre nuestra propia estupidez, porque muchas veces es más fácil echarle la culpa a los demás que a nosotros mismos, y es por eso que muchas veces, asumiendo que ella no tiene limite, echamos la mierda sobre la experiencia, como única bolsa capaz de soportar y justificar el todo de nuestros errores. ¿Volvemos a caer sobre los errores pasados? ¿la experiencia nos juega una mala pasada y no nos avisa del pasado? No. Absolutamente no. El pasado es la ilusión placentera que hemos creado junto con la experiencia, el modo de abastecer nuestro propio colchón, y porque no, acomodar de alguna manera nuestra caída. Porque somos humanos y muchas veces, ni siquiera la experiencia nos evita la caída.
















8.30.2012




Inspiration.








Vos te créés que por ser mujeres las podés sumar en la misma columna. Ellas, ¿no buscan también su contento?



I found some inspirational stuff:







Carlos Santana. (not the musician)



8.27.2012



Éramos de otras cosas.






Revivo nuestros ingratos momentos de nula expresión. Nuestra horrible y despiadada capacidad de comunicación. Nuestro nulo sentido del orden y de la capacidad.. capacidad de cualquier cosa, éramos de otras cosas, no de cosas. Nuestro todo, porque al final era y acababa siendo nuestro, y eso era lo bonito de todo. Era y podía ser una mierda algunas veces, pero joder.. era nuestro. Nuestro. Y eso era lo que tu muchas veces no veías, y eso era lo que más me jodía a mi.. que te aislabas y dejabas de verlo como un todo y nos veías como un duplex a pisos independientes con toboganes en vez de escaleras, con lo que eso implica.






if you never try you'll never know









8.22.2012



El roce.







Era el bamboleo de nuestros cuerpos, el ir y venir de una vida pasada y el sutil roce de tus pequeños pechos coronados por pequeños pezones lo que me hacia cerrar los ojos. Esa literatura visual constante, ese tono pastel perpetuo que ametrallaba constantemente mi recuerdo, como tu sonrisa lo hacia antes de morderme. Caía en el mar sin más sentido que el atardecer, como un pesado recuerdo cae en el culobaso acristalado de whisky, sencilla y pesadamente, como mis párpados. Y no había entonces nada que mereciese la pena, no había sueño que morder, no por no haber ni por no ver, ni existir, ni imaginar... sino por no querer dejar de sentir, que aquel vacío lo era todo y en sí mismo albergaba todo y nada a pesar, a la vez. A la vez y al vaivén, era la caída mutua, si bien lejana ansiada, como el ir y venir de mis sonrisas que se quedaban por paz, por eterna neutralidad, por dejar de caer.












8.21.2012



Ayudas.







Solo por esto y por aquello merecía vivir así, por esta sensación al descubrir tú sensación y por aquella bocanada sin aliento eterna y llena de pasión, por esto y por aquello merecía la pena vivir así.






Me siento perdido, sin salida en este camino, no hay luz y mi oscuridad se apodera de todo. Ayúdame a buscar la luz, ayúdame a salir, a encontrarme, a ser yo, a conseguirlo. Ayúdame tú. Ayúdame. ¿ Ayúdame a encontrarme? ¿a ser yo? ¿Pueden los demás hacer eso, o somos nosotros los únicos que podemos?





No son historias puras, solo mentiras. Ríos de locura que conjuran historias y mentiras, sin fin, sin sentido, sin nada, sin pureza.















8.18.2012




La noche hacer nacer el día.






Cada vez iré sintiendo menos y recordando más, pero qué es el recuerdo sino el idioma de los sentimientos, un diccionario de caras y días y perfumes que vuelven como los verbos y los adjetivos en el discurso, adelantándose solapados a la cosa en sí, al presente puro, entristeciéndonos o aleccionandonos vicariamente hasta que el propio ser se vuelve vicario, la cara que mira atrás abre grandes los ojos, la verdadera cara se borra poco a poco como en las viejas fotos...


...puede vivir en el desorden sin que ninguna conciencia de orden la retenga. Ese desorden que es su orden misterioso, esa bohemia del cuerpo y el alma que le abre de par en par las verdaderas puertas. Su vida no es desorden más que para mi...


...arranca estos ojos que miran sin ver...






El otro día me pregunte si, una vez llegamos a ser felices del todo, por el logro de las metas propuestas, por sentirnos satisfechos, por encontrar respuesta a aquellas y estas preguntas, por llegar al limite de cosas que podemos controlar sabiendo que por las decisiones tomadas cogerán uno u otro camino..si entonces, entonces.. cuando estemos plenos y llenos de felicidad y nuestro poder interior sea tal que nos haga inmensos interiormente.. si entonces pecaremos de soberbia, de superioridad sobre los demás, si nos veremos ciegos y codiciosos que seremos capaces de aplastar.. o es que ¿nunca vamos a poder pecar de ello porque realmente nunca vamos a llegar a ese nivel interior? odiaría pecar de eso.. de superioridad burlesca..














8.15.2012



The Velvet Illusion.










Vídeo editado por mi. Selección de gif's bajo la increíble canción de 'Blue Velvet'. Enjoy!






8.13.2012



16 de septiembre.







Me recordabas a aquella chiquilla que solía conocer cada verano, en aquellas calurosas tardes de agosto, y que me sonreía salvajemente al juntarse conmigo en la fuente, cada vez y cada año, para llenar la jarra de agua. Era curioso, no parecías crecer nunca, siempre tan delgada, con esos arrítmicos andares medio saltarines, tu bonita dentadura y aquel sombrero de paja que te gustaba usar para protegerte del sol. No solías decir nada, te acercabas a la fuente justo cuando lo hacía yo, y yo, curioso, pensaba si lo harías a propósito o era simple casualidad anual, o veraniega tal vez. Tu botella de agua era realmente pequeña, y siempre diferente, lo que hacía levantar mis sospechas sobre tus sedientos motivos. Por alguna extraña razón, y después de unos cuantos años, descubrí que aquella chiquilla era tu prima, y ahora todo cuadraba, ahora todo tenía sentido. Presa ella de tus embrujos de prima mayor, sonriente y en busca del cosquilleo de la aventura, se acercaba sin motivo alguno a llenar una botella de agua ya olvidada, con la remota excusa de sacarme una sonrisa y evaluar en sus infantiles, y más adelante adolescentes, valores y/o medidas aquellos bienaventurados recovecos que tan loca llegaron a volverte. Y sin prisa, porque le gustaba sonreír a su publico, volvía extasiada a contarte que cada año estaba más y más feo, sin quitar la sonrisa de su cara, revolviendo tus entrañas y quemando cada poro de tu piel con el suspiro de cada una de sus infantiles descripciones apolíneas. Más tarde, y sobre todo más caóticamente, me llegue a enterar que aquella idealización de verano, acrecentada por el calor, fue tu perdición, en todas y cada una de las acepciones disponible a tal endemoniada palabra, a aquel último suspiro moral. Fue, en cierta manera, la orca de tu libertad, la última pasión echa carne y el desplome de cualquier suspiro capaz de generar la idealización de cualquier persona. Y si, estoy hablando del día que nos conocimos. Aquel 16 de septiembre, cuando ya ni siquiera merecía la pena ir a la fuente y por culpa del colegio y de tu prima tuviste que ir tu. Aquel día. El día en el cual deshiciste cualquier esperanza sobre cualquier tipo de idealización casual engordada por el paso de los años. El día que, por primera vez, sonreíste sin pesar y brillaron tus ojos hasta el apocalipsis.




8.12.2012



La cosidad.









Los recuerdos sólo pueden cambiar el pasado menos interesante.

...insistía en conocer el pasado, para que se muriera un poco menos de esa muerte hacia atrás que es toda ignorancia de las cosas arrastradas por el tiempo, para fijarla en su propio tiempo, you so beautiful but you gotta, para no amar a un fantasma que se deja acariciar el pelo bajo la luz verde...

...el y ella deberían tener ese disco y escucharlo de noche en la oscuridad, aprender a amarse con esas frases, esas largas caricias nerviosas, I ain't got nobody en la espalda, en los hombros, los dedos detrás del cuello, entrando las uñas en el pelo y retirándolas poco a poco, un torbellino final y Valené se fundía con Volaná, tu est là, mon amor and nobody cares for me, el estaba ahí pero nadie se ocupaba de ella, nadie le acariciaba la cabeza, Valené y Volaná habían desaparecido...

La cosidad es ese desagradable sentimiento de que allí donde termina nuestra presunción empieza nuestro castigo. [...] ...es patológicamente sensible a la imposición de lo que lo rodea, del mundo en que se vive, de lo que le ha tocado en suerte, para decirlo amablemente. En una palabra, le revienta la circunstancia. Más brevemente, le duele el mundo.

I could sit right here and think a thousand miles away,
I could sit right here and think a thousand miles away,
Since I had the blues this bad, I can't remember the day...

Y así, así de fácil, de esta manera tan peculiar que tiene, con esta incalculable naturaleza lingüística, ha conseguido definir tantas y tantas cosas en tan tan pocas... que no hace falta decir más, pues queda todo dicho y nunca mejor dicho.












8.09.2012



Lafayette.







Hacía calor, y ambos sufrían en la cercana lejanía que les permitia la cercada cama small size que coronaba el gran y bien iluminado cuarto de la casa de la playa, que por aquel fin de semana de julio su familia ya no pisaba, y ellos, alejando y deteniendo cada día de aquel increíble verano aprovechaban a conquistar como paradisiaca isla de placer. Ninguno de los dos se encontraba lo suficientemente cerca como para notar el roce mutuo de sus sudorosas pieles, pero aun y todo, sufrían la elástica y porosa sensación de calor exterior que emanaban. Si bien querían la fusión inminente de los polos, ambos sabían que los polos de mismo signo se repelían en condiciones optimas y, aun y todo, era todo aquel misticismo el que tanto les atraía. Como aquellas tardes de sábado lluviosas que arrancaban en el cafe a las 4 de la tarde y frenaban lentamente en aquel pequeño museo impresionista de la calle Lafayette para terminar ahogando el deseo en las oscuras, frías y melancólicas noches de noviembre. Ambos giraron la cabeza a la vez, ambos en direcciones opuestas, ambos al calor, al interior. Era el típico momento en el cual no se dirían nada, y no porque no tuviesen nada que decir, simplemente porque no lo necesitaban. Necesitaban apagar el fuego, quitarse el frío mutuamente, encenderse para volverse a apagar, esa constante necesidad de cercanía que tanto daño había hecho el invierno. Y por eso, por esa misma razón, sonrieron mutuamente al calor, sabiendo que la delicia del momento era disfrutar de cada una de las bocanadas de fresca imaginación que expiraban, sin más motivo que el disfrute, el mutuo conocimiento de la mente y la sexualidad. Volvieron a sonreír, mirandose mutuamente a los ojos. Sabian perfectamente que se fundirían con el fresco de la mañana, recuperando el calor perdido, encendiendo y expirando cada uno de los momentos de imaginación en ebullición que habían experimentado la noche anterior. Les gustaba hacerlo. Y sobre todo si hacia fresco. Les recordaba que tenían que abrazarse, calentarse y quitarse el frío mutuamente. Al fin y al cabo, siempre se imaginaban mutuamente.



Demasiado tarde, siempre, porque aunque hiciéramos tantas veces el amor la felicidad tenía que ser otra cosa, algo quizá más triste que esta paz y este placer, un aire como de unicornio o isla, una caída interminable en al inmovilidad.

No estábamos enamorados, hacíamos el amor con un virtuosismo desapegado y crítico, pero después caíamos en silencios terribles y la espuma de los vasos de cerveza se iba poniendo como estopa, se entibiaba y contraía mientras nos mirábamos y sentíamos que eso era el tiempo.

Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos.

Nada suena sadico si estas tu cerca.















8.07.2012




Zambullirse.







Le encantaba la irracionalidad de su mente. Su capacidad de destrucción y regeneración cerebral. Su cara cuando sonreía después de haber estado mucho tiempo seria, esa luz o tal vez ese brillo, quien sabe.. él lo sabía. Le encantaban los entresijos que era capaz de sacarse de la manga y ese extraño gesto que tenía al pensar. Le encantaba su felicidad superviviente, su manera de mover los pies cuando estaba tumbada y esos leves movimientos al dormir. Que cosas... él lo veía todo normal. Parte, todo ello, de aquellas pequeñas cosas que le hacían sonreír. Zambullirse, eso es lo que le gustaba.

Y se va. Se va. Otra vez. Y se va. Y quien sabe cuando volverá. Porque se ha ido. Y volverá. Quien sabe cuando volverá. Y, ¿quien sabe algo? ¿Volverá? Quien sabe..

Eran los momentos más largos y placenteros de su vida. La carrera clavicular hasta el lóbulo. La distancia capaz de almacenar el placer. La bomba antes de explotar. El deleite de la carne al acecho. La nada en el todo. La felicidad mínima. El octavo sentido.












8.05.2012



8x2.







Necesitamos música para vivir, necesitamos música para respirar. Necesitamos música. Necesito música. Es como respirar, como el primer aliento. Como nacer y renacer. Es Superlative Vol. XVI. Only for you. Enjoy.

















8.03.2012



#WAA






They used to say, that sometimes, you need to listen that everything is going to be ok, that everything will be ok.









8.02.2012



Esta aceptado.






Es el resumen más austero que, inequivocamente, podríamos ser capaces de hacer a la lectura de nuestra propia mente. Sin tan siquiera pasar, ni haber pasado, antes por las censuras que reprochan nuestros propios deseos. Y mira que es fácil, y resulta fácil, no delimitar aquellos reproches y engaños. Pero aun y todo no lo hacemos, y resumimos, a más no poder, todos aquellos momentos que surcan y centellean cada contoneo mental. Y para que, te pregunto yo. Pues para oprimirnos, incauta y sin darnos cuenta, sociológicamente. Al fin y al cabo el ser humano es capaz de repetir la mierda muchas veces sin darse cuenta. Esta sociológicamente aceptado.






El placer del amante, como el del cazador, se basa por desgracia en la caza, y la belleza más luminosa pierde la mitad de su encanto, al igual que la flor su perfume, cuando la mano ansiosa puede alcanzarla con demasiada facilidad. Es necesaria la duda; también el peligro y la dificultad.







¡Mundano! ¡Menuda palabreja para describir esa gloriosa experiencia que la madre naturaleza improvisó con el fin de mantenernos en pie, y de vez en cuando, acostados!







La ausencia es enemiga del amor, lejos de los ojos, lejos del corazón..., cerca de una nueva pasión.