8.12.2012



La cosidad.









Los recuerdos sólo pueden cambiar el pasado menos interesante.

...insistía en conocer el pasado, para que se muriera un poco menos de esa muerte hacia atrás que es toda ignorancia de las cosas arrastradas por el tiempo, para fijarla en su propio tiempo, you so beautiful but you gotta, para no amar a un fantasma que se deja acariciar el pelo bajo la luz verde...

...el y ella deberían tener ese disco y escucharlo de noche en la oscuridad, aprender a amarse con esas frases, esas largas caricias nerviosas, I ain't got nobody en la espalda, en los hombros, los dedos detrás del cuello, entrando las uñas en el pelo y retirándolas poco a poco, un torbellino final y Valené se fundía con Volaná, tu est là, mon amor and nobody cares for me, el estaba ahí pero nadie se ocupaba de ella, nadie le acariciaba la cabeza, Valené y Volaná habían desaparecido...

La cosidad es ese desagradable sentimiento de que allí donde termina nuestra presunción empieza nuestro castigo. [...] ...es patológicamente sensible a la imposición de lo que lo rodea, del mundo en que se vive, de lo que le ha tocado en suerte, para decirlo amablemente. En una palabra, le revienta la circunstancia. Más brevemente, le duele el mundo.

I could sit right here and think a thousand miles away,
I could sit right here and think a thousand miles away,
Since I had the blues this bad, I can't remember the day...

Y así, así de fácil, de esta manera tan peculiar que tiene, con esta incalculable naturaleza lingüística, ha conseguido definir tantas y tantas cosas en tan tan pocas... que no hace falta decir más, pues queda todo dicho y nunca mejor dicho.












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