1.30.2013



Plural compartido.







Mira. Hay algo que tu no sabes. No lo sabes porque no te lo he dicho nunca. No nunca, de toda la vida, porque como tu sabes hace poco que nos conocemos, nunca de todavía. No te lo he dicho todavía. Todavía no te lo he dicho y se que es mejor, aunque ha veces haya estado pensando y haya pensado que si te lo digo igual se soluciona todo y mi mente se aclara y todo vuelve a tener sentido de alguna manera u otra. Mira, se que esto es difícil  aunque tu lo veas más claro y por alguna gracia divina hayas decidido tener nuestro futuro previsto y claro, que sepas que yo no lo veo tan claro. Hay muchas cosas que tengo claras de mi, y de ti. De nosotros como dirías tu. Hace relativamente poco, por no decir nada, que nos conocemos. Me encanto que te acercases el otro día en la fiesta, la verdad es que fue algo espectacular. Y bueno, más vale que viniste y te acercaste tú, porque sino hubiese ido yo a preguntarte o a decirte lo mismo. Yo no se que me paso, pero tenía la sensación de que no podía más y que te tenía que decir algo, aunque fuese una tontería. Te vi y supe que eras especial o que tenías ese algo que quería conocer, es raro explicarlo. Por eso me reí cuando viniste y te pusiste nervioso, porque estaba nerviosa y solo me salía reírme. Fue algo raro, pero me alegro que fuese como fue. Tengo la sensación, y creo estar en lo cierto y que tienes muchas cosas pensadas sobre nosotros, y digo nosotros porque tengo la certeza de que ya piensas en tiempo plural compartido. Te veo que de alguna manera estas a punto de explotar, como si hubieses estado esperando e intentando explicarme todas esas cosas que llevas pensando, y las tres horas de una fiesta dan para mucho créeme, durante mucho tiempo y que ahora supongo que vas a contarme una detrás de otra. Yo tengo que decirte que también me he estado imaginando miles de cosas, estas bueno y eso no te lo puedo negar. Y tengo una imaginación sexual desbordante que incluso a mi misma me da miedo. Veras, esto es bastante complicado de explicar, al menos para mi que soy una torpe en mis explicaciones y alabanzas, y se me da muy mal. Probablemente, mi sentido corporal no exprese nada bien lo que quiero decir, no diga todo lo que tenga que decir e incluso rechace muchas de las cosas que querría decirte, tú no le hagas caso. Para nada. Es dificil porque me cuesta, porque es importante y porque eres tú. Sí, ya se que ese tú es raro porque normalmente se lo solemos decir a alguien que conocemos desde hace tiempo, pero es que ese es el caso. Yo siento que te conozco desde hace mucho tiempo y siento una conexión especial contigo. Quiero quedar contigo, y aunque no se si quiero imaginarme un futuro al mismo nivel que te lo estas imaginando tú, porque esta claro que el nivel de tu futuro esta vete tu a saber donde y a mi me da miedo y no se si lo quiero, quiero un presente contigo, o no se si es contigo pero quedando contigo. ¿A eso se le puede llamar contigo? Es una duda que siempre he tenido. No soy muy buena conjugando el verbo plural en primera persona, me da miedo. Supongo que es por desconfianza, por no conocerlo lo suficiente o por el simple hecho de no haber tenido las mejores experiencias con él. Puede ser. Y porque siento que contigo esta siendo diferente, quiero llegar a saber y a conocer de verdad el primera persona plural. En realidad solo te estoy pidiendo algo de paciencia, porque yo no voy al mismo ritmo que tú y probablemente no lo vaya a coger todavía. Tu ten paciencia, hazme caso, ayúdame a tenerla. Tengo cosas raras, curiosas, como quieras llamarlas, pero me gustas y aunque no lo parezca y aunque diga cosas raras y no cuente todo todavía, voy a darlo todo por ti. Y eso es algo que quiero y tienes que saber. Porque se perfectamente que no es facil inventarse un futuro juntos cuando ni siquiera esta proyectado el juntos, y es todavía más dificil el mantenerlo, sostenerlo y alimentarlo tal cual, medio inerte, medio vacio. Wait, I'm going to save you and you're going to save me.




1.29.2013



ellos.











Ellos hablan de ellos, de nosotros. Ellos hablan de nosotros, de ellos. Ellos al final, al final, hablan de su trasfondo, de ellos, de nosotros y todos ellos.













1.28.2013




Trying the future.








Estaba intentando decidir cual sería nuestro futuro, cuando te adelantaste por completo a todos aquellos actos que, durante una hora había estado calculando y meditando minuciosamente. Quiero decir, no es que yo haya pensado o que se me haya pasado por la cabeza planear nuestro futuro juntos sin preguntarte a ti, para empezar, porque ni siquiera somos nada, no somos pareja. ¿Como quieres que piense algo juntos si ni siquiera somos pareja ni somos nada ni casi ni nos conocemos? Bueno, en realidad ni casi ni nada, porque no he hablado contigo más que dos minutos, pero han sido dos minutos eternos. Y no eternos por largos y pesados, no me mal interpretes, han sido los dos mejores y más largos y mejor aprovechados dos segundos de mi vida. Cierto es lo que digo, y no lo digo por decir ni por mentir ni por quedar bien. Nadie puede decir cosas por mentir, o eso es lo que creo yo, al menos no le veo lógica alguna. Entonces te preguntaras qué he pensado de nosotros, fíjate que ya utilizo este querido y tan bien aventurado tiempo verbal y no el anterior individual y separatista, que locuras he estado describiendo en mi cabeza que ahora te quiero contar y contar. Pues bien, esto es muy sencillo, aunque mis frases ocupen y sean más largas que cien años sin pan, esta frase la quise decir siempre, mis ideas son sencillas. Y eso es lo bueno de todo, que lo veo todo sencillo y que creo que nosotros lo podemos hacer bien, lo podemos hacer sencillo, bonito, clásico, cómodo, fácil, feliz, sinuoso, complejo pero siempre sencillo. Porque lo sencillo, calculado, simple y al detalle, pero sencillo, es siempre más bonito que lo complicado. Y eso lo se yo y se que tu también lo sabes, por eso te lo comento con esta libertad. Ya se que odias, y lo se porque te lo he notado y porque tu amiga Amaia a veces chiva cosas que no debería, que se te presupongan cosas, cosas que no has dicho o que piensas o que sientes cuando en realidad no las has expresado y puede que sean verdad o puede que no. Puede que sea un error mío jugar esta carta, la carta presuntuosa, pero bueno, yo me arriesgo que prefiero arriesgar y ganar o perder que no arriesgar y quedarme con las ganas de saber que pasaría. Como te comentaba, ya se lo que vamos a hacer con nuestro futuro. Verás, vamos a ir a comprar ese abono que tanto deseas comprar y que yo tanto deseo que tú compres, porque no me apetece ir solo al festival y porque me apetece muchísimo que vengas tú, que vengas tú conmigo, que vayamos juntos. Juntos. Vamos a adquirir el deseado abono y vamos a ir a tomar unas cañas al bar de mi amigo Jose. Jose es un gran tipo y nos va a dejar tomar unas cuantas cañas antes de que cierre el bar, tu no te preocupes de ello. Él va a entender que tú eres especial, y lo va a entender porque me lo va a notar, y lo va a saber sin que yo se lo diga. Y sí, tu eres especial, es cierto que es la primera vez que te lo digo, pero sí, lo eres. ¿No ves que estoy planeando un futuro juntos? ¿Eso tiene que contar para algo no? Sí, lo se, puede que cuente en mi contra en un juicio de orden de alejamiento, lo se, este tipo de cosas me hundirían  pero no te preocupes, nunca vamos a ser capaces de llegar a algo así. Nosotros no. Vamos a tomarnos varias cañas, las que tu quieras, porque yo voy a estar el tiempo que tu quieras en el bar, no te voy a decir que nos vayamos, eso no. Vamos a estar hablando durante horas, hasta que los relojes del bar mueran o se duerman del aburrimiento, hasta que Jose ni la noche pueda más, hasta que desfallezcas de cansancio o de felicidad. Hasta que tu quieras. Y yo voy a ser feliz hablando contigo de miles de cosas. Porque vamos a estar hablando de música, de este festival al que vamos a ir, de aquellos a los que fuimos de más jóvenes, compartiendo todo tipo de experiencias. Vamos a hablar de cine, de todas y cada una de las películas y escenas que nos vuelven locos, de actores y actrices y de directores, de magos y magas, de lo que tu quieras. Vamos a hablar de museos, de pintores, de artistas y coleccionistas, de alegrías y de penas, de expresionismo, interiorismo y neoclasicismo, de impresionismo también si tu quieres. Vamos a discutir sueños y realidades, comparar verdades y mentiras e imaginar que haríamos con 27 millones de euros del euromillon del viernes, porque hoy es miércoles y hemos echado una apuesta a medias y queremos que nos toque. Vamos a hablar de cosas que nos gusten a los dos, porque hablar de cosas que le gustan solo a uno viene bien cuando queremos generar un punto de inflexión y queremos discutir de algo pero nada más, es mejor hablar de cosas que nos unen, sí, de esas, que no de cosas que nos separan. En realidad te puedes preguntar el por qué aquellas cosas que no tenemos en común nos deberían separar, cuando en realidad no tiene porque ser así, pero bueno. Quien sabe lo que puede pasar si hablamos de cosas diferentes. Prefiero mantener una conversación que no una discusión, igual tenemos tiempo en nuestro futuro configurado de tener conversaciones tipo discusión, de momento no. Tu te reirás por lo alto, porque cuando te ríes de felicidad no puedes controlar el volumen, y yo fliparé cada vez más contigo, porque me estaré enamorando de ti cada vez más. Empezare a analizar tus manos y tus gestos, porque ese tipo de cosas me gustan, me gusta ver como mueves tu dedos al rededor de la cerveza, como juegas con ella al igual que con tu pelo. Me gusta ver como me miras y como te brillan los ojos al reírte, me gustan ese tipo de pequeños detalles, que se que también te gustan a ti y que como lo se todavía me gustas más. Me gustan muchísimas cosas de tí, pero la mayoría las voy a ir descubriendo en las dos siguientes citas. Si, me da la sensación de que no te lo he comentado todavía, pero vamos a volver a quedar dos veces más, dos más por lo menos. Por lo menos en este pequeño y sinuoso periodo o proceso de concernos más. Digo más porque yo hace rato que tengo la sensación de que te conozco de hace mucho tiempo. Esas dos citas van a ser muy curiosas, y nos van a parecer las tres primeras la misma, como tres en uno. Porque nos lo vamos a pasar muy bien y van a significar muchísimo para nosotros, pero las tres juntas, por separado no. Y en nuestro futuro configurado las uniremos siempre que hablemos de ellas, porque es y nos parecerá imposible separarlas, por mucho que al principio no pensábamos así. Sí, eso es algo que tienes que saber. Es posible que al principio no lo tengas muy seguro, que no lo tengas muy claro, y que dudes de lo nuestro todo el tiempo. Que no sepas definir lo que somos y que sea yo el que tenga que encaminarte por el camino, pero no te preocupes, ahora lo tendré que hacer yo pero en un futuro seguro que lo tienes que hacer tú. Y de eso se trata y se tratara, de complementarnos. Ahora es probable que veamos cosas raras el uno del otro, pero es normal. Veremos cosas raras en las diferentes citas, algunas nos gustaran más que otras, pero serán aquellas que no nos gusten tanto las que nos unirán más, porque somos raros y lo extraño y desconcertante nos gusta y sobre todo nos atrae. En realidad esto es algo que lo sabes, te lo digo siempre, lo sabes pero no lo sabes. Tengo la sensación de que tengo que ser yo el que te lo descubra. Igual tengo que empezar a perder el miedo y la timidez y tengo que dejar esta triste copa, que puede que arruine mi noche, cruzar el salón entero e ir a donde estas tú, hablando con Amaia como siempre, y decirte hola. Sí, parece que hace mucho que te he dicho hola, pero ni siquiera me he acercado a ti todavía. ¿Acaso no te he dicho todavía que estoy intentando decidir cual será nuestro futuro juntos?















1.26.2013



La vie en rose.







Miro el mundo con cristales color de rosa.

La luna intenta alcanzarme a mi.








1.25.2013




Melancolía.








El bar de Jose era el típico bar de tamaño medio que no era mundialmente conocido, tenía esa extraña habilidad para atrapar a un pequeño numero de clientes, que una vez disfrutaban de sus innumerables paredes, colores, sonidos y recovecos no querían escapar de ahí. Tenía esa mágica aura que solo un bar que ha pasado esa época de frenético éxito y exhibicionismo público despreocupado puede dejar, como un sórdido silencio o un grito en la oscuridad. Como la melancolía de escuchar a Chet Baker una calurosa noche de verano mientras entra el sonido de los niños correteando por la ventana abierta y lee uno Rayuela tumbado en la cama. Jose sabía que su bar nunca más recuperaría ese toque y olor a nuevo que despierta siempre en las masas una irremediable gana de acudir, pero era algo que no le importaba lo más mínimo. Para Jose sus épocas doradas hacía años que habían pasado y ahora solamente se conformaba con sus ancianos y habituales clientes y las pequeñas y bien dosificadas masas de nuevos jóvenes, que como Alex, empezaban y habían empezado ha amar su bar de una manera incondicional. Como el reducto de pequeños Serge gainsbourg’s embutidos en cuerpos más jóvenes y diferentes. Esa autenticidad que solo la inexperiencia y atrevimiento juvenil es capaz de otorgar era lo que más le gustaba a Jose de todos aquellos jóvenes que se atrevían a entrar en su bar, y era, en cierta manera, lo que más admiraba de Alex. La melancolía es el reducto de un sinfin de elementos que tengo ganas de definir y de que hablar. Un extenso conjunto de irremediable conjuras cerebrales que son parte de cada uno de nosotros. Proxima va de ella.












1.24.2013



Geografía Hepburn.








Alex no se podía hacer a la idea de todas aquellas cosas que iban a ir pasando esos días. Todo parecía normal, una primera cita con una chica, que puestos a ser francos y ya que es algo en lo que todo el mundo se acababa fijando, increíblemente atractiva. Tenía un atractivo que iba mucho más alla de la propia belleza por definición por todos conocida, transcendia de todo tipo de canon establecido y su belleza se entendia más como un cumulo excesivo de increíble sensualidad femenina mezclado con la impresionante capacidad de atracción del aura de lo extraño. Para Alex era todavía difícil explicar esa sensación, pues se le hacía imposible definirla. En aquel primer encuentro, que todavía no sabía si había sido premeditado por sus dos amigos o había sido más bien un encuentro casual como otro cualquiera, ya le había parecido un tanto peculiar. Había sentido algún pequeño cosquilleo con alguno de sus movimientos de manos aleatorios y algún que otro nerviosismo cuando, en una ocasión, le había cogido del brazo, en pensamientos de Alex, para expresar su emotiva afinidad en los gustos musicales. Ambos se habían dado cuenta, o eso es al menos lo que le había parecido a Alex, que disfrutaban con casi los mismos grupos musicales. Habían estado hablando sobre un concierto anterior y algún que otro festival veraniego y habían quedado en verse para ir a comprar esa entrada que hacía tanto tiempo quería comprar Alex. Él, puesto que hacía años había decidido que no iba a perderse ningún tipo de concierto por el simple hecho de tener que ir solo, ya había decidido que iría  y estaba claro que ahora con mayor razón, o al menos con muchísimas más ganas. Le resultaba físicamente muy atractiva, puesto que era alta y delgaducha, con cuerpo y curva, sin llegar a representar la delgadez modélica que los últimos supuestos cánones de belleza dictaban, tal y como le parecía a Alex que debía ser la feminidad. De vez en cuando se sentía muy machista al decir este tipo de afirmaciones, puesto que él no era para nada machista y más bien se sentía como un hombre feminista, que decía este tipo de afirmaciones para definir sus gustos femeninos sin ningún tipo de intención de insulto. Era morena de voluptuosa melena y avivadas ondulaciones que generaban tremendas y brillantes olas de pelo. Manejaba con gracia su pelo, moviéndolo de vez en cuando con un arrítmico gesto que hasta en ocasiones le parecía excesivamente atractivo, más por el giro que realizaba su cuello y que dejaba al descubierto ese delgado y afilado cuello de cisne con el que podríamos llenar docenas de paginas en descripciones, más que por el simple echo del propio movimiento del pelo. Era su cuello y el movimiento del mismo otro paradigma que enloquecía a Alex hasta la locura y que resumía otro de los mayores enigmas femeninos que él era capaz de entender o explicar, con entrecortadas palabras, puesto que la sola imaginación le nublaba al final la expresión. La delgada linea que definía sus labios se encontraba mágicamente situada entre un pequeño lunar situado debajo de su labio inferior, y ya sabemos de que labios estamos hablando, y su nariz de normales proporciones. Antes de seguir mencionando sus labios es importante destacar la curiosa y el curioso tamaño y forma de su nariz. No era una nariz al uso, puesto que no disponía de un delicado y cuidado sentido geométrico  pero no sobrepasaba las dimensión que nos permiten dejar de fijarnos en otro tipo de elementos. Podemos decir que se trataba de una nariz de tamaño medio, con una pequeña tendencia aguileña pero sin nada excesivo, no disponía de capacidades motoras, que definía en cierta manera todas las demás delicadas lineas de su rostro. Dejándolo claro, era el elemento céntrico que por definición inversa te permitía disfrutar todavía más de todos los demás elementos. Alex no lo podía negar, y solo en una ocasión sintió que lo que pensaba se podía interpretar como una locura, quería saber de que color eran sus labios. Bañados en un delicado rojo Chanel, Alex sentía la imparables ganas de conocer, por sus propios medios, el verdadero color. Eran esos delicados labios, con trazo fino delineados y sin excesiva voluptuosidad, los que daban ese toque de color a su blanquecina piel. Su piel, de impoluta construcción, recubría magistral y elegantemente su afilados, y en parte Hepburnianos, gestos y lineas de su rostro. Su pequeña barbilla, un tanto prominente, afilaba todavía más su mandíbula y aumentaba, a consecuencia de las proporciones, la sensación de delgadez y delicadeza en su rostro. Alex sentía que podía estar horas recreándose en su boca, en sus labios, en la delicada mandíbula y en su indescriptible cuello, todo ello hasta llegar a sus ojos. Sus ojos, que ojos, menudos ojos, los ojos de los ojos, la máxima definición de ternura y pasión ocular jamas descrita. Así es como sentía Alex que eran sus ojos. Unos intensos, marrones, vivos, brillantes y grandes ojos que miraban y encandilaban a todo y a todos a su paso con una felina pasión que descolocaba todo. Unos ojos que lo decían y lo callaban todo. Situados debajo de unas finas pero largas y bien marcadas cejas, sus ojos pasaban a ser el elemento principal siempre que aparecían en escena. Alex podría, y hay que dejar bien claro este tiempo verbal puesto que era todo más bien fruto de su imaginación, recorrer durante horas sus labios, pero todo se detenía cuando abría los ojos. Era en cierta manera como la máxima expresión de pasión que había visto, mezclada casi magistralmente con la brillante y avivada sensación de gracia juvenil, inquieta sensación animal y humor altivo que avivaban todavía más sus irrefrenables ganas. Ella conocía sus poderes, o eso era al menos lo que pensaba él, puesto que era así como entendía Alex este tipo de construcción femenina, mucho más allá del poder de la genética ese tipo de magia biológica tenía que tener un punto de misticismo inexplicable, que él entendía como poder. Alex por el contrario no sabía que ella desconocía, no al menos al mismo nivel, sus 'poderes'. Imaginemos que pasaría si los conociese plenamente. Imaginemos nosotros, porque Alex es incapaz de imaginar tal cosa sin explotar o implosionar de alguna manera. Él era capaz de perderse mirándola, y eso que hacía poco que la conocía, o igual era por eso, porque cada vez que la miraba encontraba algo nuevo en lo que fijarse, algo nuevo en lo que imaginar o intentar definir. Se encontraba cautivado por su belleza, e intentaba no mostrar su irrefrenable emoción por miedo a que ella se diese cuenta. Alex asumía que su estado de shock le había infundido el valor suficiente como para decirle a quedar otro día, mágico shock de belleza como lo solía llamar él, pero que en ningún momento ni caso anterior había llegado a tal punto ni nivel. Habían quedado hacía las siete de la tarde, puesto que si bien Alex odiaba dormir la sienta, ella se veía en la obligación de practicarla al menos los fines de semana, y el sábado es lo que tenía. No era algo que le importase mucho a Alex, de hecho para nada, puesto que no perdería el tiempo si se ponía una película antes de quedar. Una vez que comprasen las entradas, Alex ya tenía pensado a donde irían a tomar algo, puesto que tenía muchísimas ganas de pasar tiempo con ella, y no solo por los continuos descubrimientos geográficos, y no se sentía con las ganas de perder tal oportunidad. Conocía un pequeño bar de mediana edad, en donde un camarero amigo suyo todavía instalaba buena música y en donde tendrían la tranquilidad suficiente como para hablar y disfrutar de la música a la vez. Jose no habría mucho el bar, pero cuando aparecía él, el bar no discutía las horas y mucho menos lo iba a hacer en esta ocasión. Alex se había dado cuenta que a ella le encantaban la cerveza, en la fiesta no probo ni gota de alcohol, y era, más concretamente, el matrimonio con el señor Guinness el único que le producía el brillar de sus ojos. En cierta manera, todo se estaba convirtiendo en un calculado, y siempre soñado, cumulo de increíbles gustos que Alex no quería dejar de descubrir. Hace dos días no se imaginaba que algo así le podía estar pasando y ahora, sin todavía saber muy bien lo que le esperaba, no podía ni quería parar.
















1.23.2013



Interrupted.







¿Alguna vez has confundido un sueño con la vida real?¿O has robado algo pudiendolo comprar? ¿Alguna vez has estado melancólico? ¿O has creido que tu tren se movia estando parado? Quizas estuviera loca, quizas fueran los 60 o quizas solo fuera una chica interrumpida.. 

¿Estuve loca alguna vez? Quizás. O quizás la vida esté loca. Loco no es estar roto o tragar un oscuro secreto. Somos tú o yo aumentados. Si alguna vez contaste una mentira y te gustó. Si alguna vez deseaste ser para siempre un niño...

Como te haces daño por fuera para intentar matar lo que sientes por dentro..

  

A veces la única forma de mantenerse sano es volverse un poco loco.















1.22.2013



Alma mutua o mutua alma.







"Hay dos clases de memoria visual: mediante una de ellas recreamos diestramente una imagen en el laboratorio de nuestra mente con los ojos abiertos; con la otra evocamos de manera instantánea, con los ojos cerrados, tras la oscura intimidad de los párpados, nuestro objetivo, réplica absoluta, desde un punto de vista óptico, de un rostro amado, un diminuto espectro que conserva sus colores naturales." Todos aquellos que reconocéis este texto sabeis decirme de donde es y sabeis lo que significa, pero aislemos el texto. Aislemoslo y leamoslo solo, así, tal cual lo podemos leer ahora. Tiene lógica ¿verdad? Para mi sí. Para mi es cierto, así tal cual lo podemos leer. Estoy de acuerdo en el sentido al cual se refiere, de capacidad visual para dividir las memorias visuales. Para mi tampoco es la misma aquella que recreamos o recordamos con los ojos abiertos y aquella que utilizamos e imaginamos con los ojos cerrados. Cuando vemos algo con los ojos abiertos y lo recreamos tenemos un sentido y una visión diferente de la realidad y, por lo tanto, lo que recreamos, creamos e imaginamos sobre ella es totalmente diferente de aquella que creamos sobre algo que tambien es imaginado. Todo el sentido recae en la diferencia, sutil pero cierta, de saber sobre qué recreamos e imaginamos, si es sobre algo que vemos y que es, en cierta manera, cierto o si es sobre algo que imaginamos completamente. Todo se basa en imaginar sobre conocido y visible o imaginar sobre imaginado. He ahí la cuestión.

Era curioso como ambos se estaban comportando aquella tarde. Mucho más allá de parecer completos extraños en un mundo no precisamente creado para tales especímenes, ambos descuidaban sus apariencias de tal manera que nadie podría decir que aquella era su primera cita, segunda vez que se veían y primera, tambien, que eran capaces y querían compartir cosas, casi todas personales, sobre su vida. Ninguno de los dos solía frecuentar tales costumbres, todas centradas, involuntariamente, en descuidar su intimidad, como si de un elemento externo se tratase. Ellos eran más de alimentar su interior, de salvaguardar su tesoro legendario, a modo de preservar la sencillez e individualidad de sus personalidades. A modo de cuestión inevitable, todos nos podríamos estar preguntando el por qué de tales acciones, todas ellas extrañas y sin visible argumentación. No eran más que ellos capaces de explicar el por qué, y fueron solamente ellos los que, días más tarde, supieron argumentarse. Ambos, en amistades independientes, batallaban en torno a los argumentos más simples de la atracción y el puro y libre sentimiento de libertad que otorga el inexplicable sentimiento de alma mutua. Sí, como lo leéis y lo oís en vuestras cabezas, alma mutua o mutua alma. Ya no me acuerdo cual fue el termino exacto, pero si no recuerdo mal, ambos utilizaron la misma clase de pomposos sinónimos con los cuales pretendían definir y justificar tales actuaciones. Como si de un parlamento o el juicio de Nuremberg se tratase, ambos intentaban adoptar posturas de propios abogados, defensores a ultranza de sus posturas, pensando, vete tu a saber porque, que nosotros, como amigos, éramos los fiscales del diablo que, puestos a perder el tiempo y a reencontrar el amor, habíamos decidido fastidiarles el majestuoso relato de aquella calurosa tarde de primavera. Al parecer, ambos habían estado hablando, discutiendo y argumentando todo tipo de cuestiones, prácticamente banales todas ellas pero de mutua conexión, que les permitían y les otorgaban, en cierta manera, aquella conexión, primera conexión, que determinaba que todo aquello era, por descontado, demasiado bonito como para ser cierto. No eran capaces de explicarnos como había sido, simplemente utilizaban y utilizaban sus primerizos y poco descriptivos, balbuceantes y somnolientos términos que, ambos asumíamos, debían estar entendiendo. Nosotros no podíamos y no teníamos autoridad moral para decirles que probablemente era todo una especie de sueño de conexión, aquel que se crea una vez que se asume que no hay nada mejor que esa primera conexión alma mutua. Igual tenían razón, y era todo our fault, por no saber entender ni comprender algo que podía ser totalmente cierto. Probablemente no éramos capaces de comprenderlo porque no lo habíamos vivido, ni tan siquiera entre las mutuas amistades, y eso que pensábamos que nuestra pasada relación había dado muchísimo más de sí. Si pensábamos sorprendernos con lo que nos estaban contando era porque todavía no nos habíamos dado cuenta de todo lo que nos íbamos a sorprender al ver que eran ellos los únicos conocedores de la verdad del alma mutua y nosotros éramos unos inexpertos en un camino que creiamos hacia años habíamos recorrido. Días más tarde, y en el mismo café, por continuar e intentar buscar el más mínimo resquicio de aquello que parecía tan atractivo como lo era el alma mutua, quedamos las mutuas amistades, o amistades mutuas, porque todo depende del punto de vista que le queramos dar al tema. No se si pretendíamos avivar algún tema pasado o si era simplemente por volver a comentar o reiterar que era posible que ellos tuviesen razón y nosotros hubiésemos estado perdiendo el tiempo durante aquellos años pasados, pero quedar fue algo que se convirtió en algo inevitable. Y de la misma manera que lo empezaron a hacer ellos lo empezamos a hacer nosotros. Puede que, en un principio, reiterando la escusa de hablar de las mutuas amistades o amistades mutuas, el punto de vista you know, o puede que simplemente por empezar a descubrir, argumentar o discutir el termino alma mutua. Discutir o descubrir, más bien descubrir o comenzar a. Porque al final, y creo que digo bien en decir que fue algo mutuo, el quedar se había convertido en algo más práctico, que tenía como único objetivo el descubrimiento de aquello que, en cierta manera, siempre habíamos anhelado para nosotros mismos. El alma mutua, nuestro alma mutua. Y es cierto que por definición sea, y pueda considerarse de tal manera a efectos de primera instancia, un elemento que se encuentre o se localice en la primera o primeras horas de la primera cita de la primera vez que los primerizos ojos se cruzan, pero nosotros teníamos esa cierta esperanza del que cree en algo con mucha fuerza y se nos hacía inevitable descubrir si era eso lo único que nos faltaba o, por el contrario, lo único que nos faltaba era desistir de algo que no se encontraba en nuestra naturaleza.






1.21.2013



Crítica.
La Banda Picasso







Mi crítica sobre "La Banda Picasso", película que se estrena el 25 de enero. La última película de Fernando Colomo.


Invitados por la escuela al preestreno de la última película de Fernando Colomo, “La Banda Picasso”, nos dirigimos mi amiga y yo al Salón de Actos de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid. Hacía frio y la cantidad de gente que llenaba el salón no auguraba mucho éxito al preestreno. Siempre hay que decir que la cantidad de gente no tiene porque ser el mejor y el único indicador de éxito.

Pasadas las 11h de la mañana, el rector de la facultad aparecía en el escenario para indicarnos que había habido un problema con la cinta, que justo les acababa de llegar y que necesitarían cierto tiempo para montarla. Cual fue nuestra sorpresa que para mantenernos sentados y entretenidos nos pusieron un capitulo de la famosísima serie de animación “The Simpsons”. Todo comenzaba de una manera bastante surreal.

La Banda Picasso, película basada en hechos reales, digamos al menos en un 90% de la película, comienza con unos rótulos en donde se nos deja bien claro que dispone del pleno consentimiento moral de la familia sobre la historia pero que se trata de una “ficción sobre historias reales”. Y es, en casi su totalidad, la narración de la detención de Picasso como sospechoso de haber robado la Gioconda del Louvre en 1911 y el retrato de varios de los personajes más importantes dentro del mundo del arte y de la literatura de aquella época de gran efervescencia cultural del París de principios del siglo XX, tildado todo de pequeños detalles de ficción.

La película, estructurada de manera circular mediante un flashback inicial al más puro y poco original estilo del blanco y negro granulado, daba paso a los mencionados relatos acaecidos años atrás. Estos se dividían a su vez en una serie de capítulos separados mediante unos ya obsoletos fundidos a negro circulares, que ordenaban una narración carente de picos emotivos.

Película de época (1907-1911), con diez actores principales extranjeros y dos intérpretes españoles, Ignacio Mateos (Picasso, y presente en el coloquio posterior) y Jordi Vilches, fue proyectada doblada al castellano si bien en un principio se nos había prometido que su proyección iba a ser en versión original en francés. Y fue este, precisamente, el mayor error de toda la proyección. Si bien Fernando comentó en el coloquio posterior que utilizaros el doble del tiempo habitual para el doblaje, nosotros no sentimos en ningún momento ningún placer con el. Me explico.

Doblar una película es un proceso difícil, y mucho más una película rodada en francés con actores de diferentes nacionalidades y en el marco de un rodaje en donde se hablaba francés, ingles, húngaro y español. Uno entiende que no puede pretender ver moverse completamente sincronizados los labios al compas del doblaje, pero lo que uno no puede llegar a entender es la idea y el intento de querer doblar una película con las mismas voces de los propios actores. Es decir, Ignacio y Jordi, actores españoles, se doblaron sus propias voces para la versión castellana, y eso es algo que se nota muchísimo teniendo en cuenta que ellos no son actores de doblaje profesionales y que era la primera película que doblaban.

Además, hay que tener en cuenta que si se dobla incorrectamente una película se genera un efecto muy negativo en el espectador, que no consigue meterse plenamente en la película puesto que la negativa sensación le desdobla y le aísla de la proyección en sí. Y fue precisamente esto, una de las principales razones por las cuales no conseguimos concentrarnos totalmente en la película y por lo que no salimos con buen gusto de la misma. Es posible que viéndola en versión original podamos disfrutarla y apreciarla plenamente.

Llena de personalidades famosas, tales como Pablo Picasso, Max Jacob, Guillaume Apollinaire, Marie Laurencin, George Braque, Fernande Olivier, Manolo Hugué, Leo y Getrude Stein, Henri-Pierre Roché e incluso Matisse, la película relata cómo unas cabezas ibéricas son robadas del Louvre por un amigo de Apollinaire y acaban en manos de Picasso inspirando, de esta manera, el primer cuadro cubista (Las señoritas de Avignon) y el nacimiento del mismo.

Rodada casi en su totalidad en Budapest, cerca del ‘Louvre de Budapest’, con algunos planos en Francia en donde el propio Colomo se permite realizar una pequeña aparición, es inevitable preguntarse por qué la película no contiene ningún plano dentro del territorio nacional, teniendo en cuenta la procedencia del pintor.

Es el propio Fernando quien nos comenta que una de las principales razones de rodar en Budapest es porque, actualmente, es el lugar que más se parece al París de principios del siglo XX, compartiendo muchos de los elementos de aquella época e incluso teniendo un Museo del Louvre que engaña hasta a los propios franceses. Además, Budapest es una ciudad que, ahora mismo, esta totalmente dedicada a los rodajes cinematográficos, brindando todas las posibilidades técnicas y económicas posibles para que el equipo de esta modesta película (con un presupuesto de alrededor de 3 millones de euros) se sienta lo más cómodo posible.

Una vez que ha avanzado el coloquio y las primeras y más vergonzosas preguntas han sido formuladas, Fernando nos cuenta como fue el proceso de creación de esta película, de la que es también guionista. Digamos que fue, precisamente el guión, lo que más le costo concretar, nada más y nada menos que 7 años. Todo comenzó mientras escribía “El próximo Oriente” y sus cada vez más notables gustos por la pintura y, más concretamente, por Picasso, no paraban de darle ideas. Al principio, una de las primeras versiones del guión, constaba con 20 personajes principales, lo que hacía que le empezase a parecer un biopic de 5 capítulos más que una película en sí. Seguidamente decidió que debía separar las historias en 5 guiones diferentes, en 5 estructuras diferentes, hasta que se dio cuenta eso no le llevaba a ninguna parte y que lo que tenía que hacer era empezar de cero.

La creación de su guión desde cero se vio alargada todavía más por culpa de las constantes apariciones de libros y biografías del pintor. Biografías que no siempre tenía la misma opinión y que resultaban un problema a la hora de ir determinando y cerrando el guión.

En relación a la puesta en escena y a la dirección de arte, pocas cosas negativas se pueden decir al respecto, puesto que es, y esa es una de las sensaciones que, tanto el director y el actor presentes durante el coloquio transmitieron, una de las partes que más se cuidaron de la película. Tanto la adaptación del museo, así como de las diferentes casas y estudios recreados, se merecen un punto positivo. De la misma manera, es destacable el intento de absoluta fidelidad pictórica que se demuestra en la película, la aparición de hasta 20 cuadros originales, todos ellos con sus respectivas licencias, denota un cuidado gusto por la pintura de la época.

No podemos terminar sin mencionar el atrevimiento que supone, por parte de Fernando, el realizar una película utilizando, en su mayoría, actores no conocidos y hasta en algunos casos, noveles. Para Fernando, el hecho de que un actor no sea conocido, supone una ventaja en el sentido de que evita que este actor sea relacionado con alguno de sus personajes y actuaciones pasadas, dando paso, a su vez, a caras y a actores nuevos.

Finalmente, si bien la adaptación artística y escénica me parecen correctas, la adaptación narrativa de la historia carece de picos emotivos que la salven de la linealidad narrativa. Además, y tal y como he mencionado anteriormente, es imposible no fijarse en el negativo doblaje, que no te permite concentrarte plenamente en la película ni disfrutarla completamente. Por lo tanto, “La Banda Picasso” resulta una película de narrativa lineal que probablemente daría muchísimo más de sí en versión original.





(Must see)












1.20.2013




¿Suerte?







Me ha dicho Alex que Marta estaba curiosamente rara.. pero no se si es cierto, yo a Marta siempre la siento rara o diferente.. quiero decir, no hay ningún día que no me parezca diferente al anterior.. siempre tiene algún gesto o salida que me hace pensar "esta mujer.. se le va.." y el caso es que me parece super raro que Alex haya notado eso a la tercera cita.. ¿no te parece?
Bueno.. igual es que Alex tiene ese magico poder que muchos hombres no tenéis de ver a una mujer como lo es verdaderamente, entenderla y sacar conclusiones lógicas sobre ella.. puede ser que Alex sea diferente.. o que entienda a Marta diferente a todos los demás hombres y sea por eso que congenien tanto..
A ver.. eso de que los hombres no tenemos ese sentimiento mutuo de compresión hacia las mujeres no es siempre así.. no empieces a generalizar y a sacar conclusiones raras de esas que sueles sacar tu.. Alex es un tio normal.. y si ha sacado esa conclusión pues será porque ha entendido bien a Marta o por pura suerte..
No.. la suerte aqui no tiene nada que ver.. Marta no es mujer de suerte, no se puede entender a una mujer como Marta mediante la suerte.. eso es imposible.. Marta es una mujer lo suficientemente aleatoria y especial como para poder definirla por la suerte.. y eso lo sabes perfectamente, que hace tiempo que conoces a Marta y sabes que no es así..
Ya bueno, pero el hecho de que Marta odie la suerte y no quiera saber nada de ella no hace que quede exenta de su aura magica.. la suerte ya sabes que no tiene que ver con esas cosas.. si que es verdad que el que cree en la suerte suele atraerla más facilmente, aunque ultimamente estoy empezando a odiar esa teoria.. porque la veo como un cumulo de alteraciones del tiempo muy extraña..
No te vayas por las ramas.. el que cree en la suerte suele atraerla más facilmente, eso es un echo.. eso es así.. Marta no atrae a la suerte y no suele tenerla, pero tampoco la quiere.. tampoco tiene interes en tener  suerte.. ella prefiere todo lo que no tenga que ver con la suerte.. y es logico.. es la mejor manera de afrontarse a la vida..
Pones la vida como un camino de piedras en el que solamente se sufre.. un infierno sobre la tierra.. exageras un poco ¿no crees? a mi no me parece que sea así.. la suerte existe.. lo creas o no.. y se crea en ella o no.. lo que pasa es que hay que saber controlar nuestros sentimientos y decisiones hacia y para ella.. es decir, pensar que la suerte todo lo puede es un error.. hay que trabajar a muerte por lo que queremos y si la suerte entra en juego pues suerte tenemos.. nunca mejor dicho!
¿Entonces me quieres decir que lo que esta pasando entre Alex y Marta es suerte? ¿Que Alex comprenda de esa manera tan buena y tan positiva es todo suerte? Me parece que te estas pasando.. Creo que no entiendes que un hombre pueda comprender a una mujer a un nivel en el cual tu nunca has estado.. y es por eso que tienes que comprenderlo de tal manera que sea la suerte ese último elemento de cohesión.
¿Eso lo dices porque piensas que nunca fui capaz de comprenderte a ti a ese nivel? ¿Crees que nunca te comprendi lo suficiente y achacas eso como un error mio?
No.. no desvies el tema.. es cierto que pienso que no me comprendías al 100% muchas de las veces, pero nunca he dicho, ni dire, que eso era siempre así y mucho menos dire que eso era siempre tu culpa.. no se.. tengo la sensación de que has evolucionado en algo.. en ese algo que te hace ver que Alex comprende de una manera diferente a Marta.. una manera diferente a la que tu me llegabas a comprender a mi.. es decir.. plenamente.
¿Sabes? yo siempre tuve la sensación de comprenderte plenamente.. veia o entendía casi todas, por no decir todas, las cosas que hablábamos y pensábamos mutuamente.. es cierto que muchas veces no entendia alguna que otra cosa.. pero tambien pensaba que si no llegaba a entender ese tipo de cosas no era por mi culpa o por no entenderte a ti, era simplemente porque pensaba que no siempre se llega a comprender a uno plenamente y aquellas pequeñas cosas que no entendia eran normales.. tus pequeños recodos de personalidad personal..
Si.. es cierto que todas las personas tenemos ese pequeño recodo único que solo uno mismo conoce y sabe que existe y conoce su contenido.. pero es que tu no sabías ni cual era ese recodo ni mucho más alrededor.. tu ni te acercabas a ese recodo.. tu conocimiento muchas veces estaba a mucha distancia.. y era eso lo que me jodía..
¿Y ahora sientes que te llego a comprender más? ¿Ahora? ¿Ahora que hace un año que no estamos juntos? A ver... tu me llegaste mucho, y me jodió mucho cuando lo dejamos.. no se.. no veo que haya cambiado tanto.. ahora intento entender más a las mujeres.. porque no entendí muy bien porque me dejaste.. y quería respuestas.. así empece a preguntarme más cosas sobre vosotras..
Ves.. esa sensación de curiosidad no sentia que la tenías antes.. antes no sentia que estuvieses preguntandote cosas antes de que pasasen.. antes pasaban cosas raras y era entonces cuando te empezabas a preguntar cosas.. preguntabas después del problema... y no antes..