1.28.2013




Trying the future.








Estaba intentando decidir cual sería nuestro futuro, cuando te adelantaste por completo a todos aquellos actos que, durante una hora había estado calculando y meditando minuciosamente. Quiero decir, no es que yo haya pensado o que se me haya pasado por la cabeza planear nuestro futuro juntos sin preguntarte a ti, para empezar, porque ni siquiera somos nada, no somos pareja. ¿Como quieres que piense algo juntos si ni siquiera somos pareja ni somos nada ni casi ni nos conocemos? Bueno, en realidad ni casi ni nada, porque no he hablado contigo más que dos minutos, pero han sido dos minutos eternos. Y no eternos por largos y pesados, no me mal interpretes, han sido los dos mejores y más largos y mejor aprovechados dos segundos de mi vida. Cierto es lo que digo, y no lo digo por decir ni por mentir ni por quedar bien. Nadie puede decir cosas por mentir, o eso es lo que creo yo, al menos no le veo lógica alguna. Entonces te preguntaras qué he pensado de nosotros, fíjate que ya utilizo este querido y tan bien aventurado tiempo verbal y no el anterior individual y separatista, que locuras he estado describiendo en mi cabeza que ahora te quiero contar y contar. Pues bien, esto es muy sencillo, aunque mis frases ocupen y sean más largas que cien años sin pan, esta frase la quise decir siempre, mis ideas son sencillas. Y eso es lo bueno de todo, que lo veo todo sencillo y que creo que nosotros lo podemos hacer bien, lo podemos hacer sencillo, bonito, clásico, cómodo, fácil, feliz, sinuoso, complejo pero siempre sencillo. Porque lo sencillo, calculado, simple y al detalle, pero sencillo, es siempre más bonito que lo complicado. Y eso lo se yo y se que tu también lo sabes, por eso te lo comento con esta libertad. Ya se que odias, y lo se porque te lo he notado y porque tu amiga Amaia a veces chiva cosas que no debería, que se te presupongan cosas, cosas que no has dicho o que piensas o que sientes cuando en realidad no las has expresado y puede que sean verdad o puede que no. Puede que sea un error mío jugar esta carta, la carta presuntuosa, pero bueno, yo me arriesgo que prefiero arriesgar y ganar o perder que no arriesgar y quedarme con las ganas de saber que pasaría. Como te comentaba, ya se lo que vamos a hacer con nuestro futuro. Verás, vamos a ir a comprar ese abono que tanto deseas comprar y que yo tanto deseo que tú compres, porque no me apetece ir solo al festival y porque me apetece muchísimo que vengas tú, que vengas tú conmigo, que vayamos juntos. Juntos. Vamos a adquirir el deseado abono y vamos a ir a tomar unas cañas al bar de mi amigo Jose. Jose es un gran tipo y nos va a dejar tomar unas cuantas cañas antes de que cierre el bar, tu no te preocupes de ello. Él va a entender que tú eres especial, y lo va a entender porque me lo va a notar, y lo va a saber sin que yo se lo diga. Y sí, tu eres especial, es cierto que es la primera vez que te lo digo, pero sí, lo eres. ¿No ves que estoy planeando un futuro juntos? ¿Eso tiene que contar para algo no? Sí, lo se, puede que cuente en mi contra en un juicio de orden de alejamiento, lo se, este tipo de cosas me hundirían  pero no te preocupes, nunca vamos a ser capaces de llegar a algo así. Nosotros no. Vamos a tomarnos varias cañas, las que tu quieras, porque yo voy a estar el tiempo que tu quieras en el bar, no te voy a decir que nos vayamos, eso no. Vamos a estar hablando durante horas, hasta que los relojes del bar mueran o se duerman del aburrimiento, hasta que Jose ni la noche pueda más, hasta que desfallezcas de cansancio o de felicidad. Hasta que tu quieras. Y yo voy a ser feliz hablando contigo de miles de cosas. Porque vamos a estar hablando de música, de este festival al que vamos a ir, de aquellos a los que fuimos de más jóvenes, compartiendo todo tipo de experiencias. Vamos a hablar de cine, de todas y cada una de las películas y escenas que nos vuelven locos, de actores y actrices y de directores, de magos y magas, de lo que tu quieras. Vamos a hablar de museos, de pintores, de artistas y coleccionistas, de alegrías y de penas, de expresionismo, interiorismo y neoclasicismo, de impresionismo también si tu quieres. Vamos a discutir sueños y realidades, comparar verdades y mentiras e imaginar que haríamos con 27 millones de euros del euromillon del viernes, porque hoy es miércoles y hemos echado una apuesta a medias y queremos que nos toque. Vamos a hablar de cosas que nos gusten a los dos, porque hablar de cosas que le gustan solo a uno viene bien cuando queremos generar un punto de inflexión y queremos discutir de algo pero nada más, es mejor hablar de cosas que nos unen, sí, de esas, que no de cosas que nos separan. En realidad te puedes preguntar el por qué aquellas cosas que no tenemos en común nos deberían separar, cuando en realidad no tiene porque ser así, pero bueno. Quien sabe lo que puede pasar si hablamos de cosas diferentes. Prefiero mantener una conversación que no una discusión, igual tenemos tiempo en nuestro futuro configurado de tener conversaciones tipo discusión, de momento no. Tu te reirás por lo alto, porque cuando te ríes de felicidad no puedes controlar el volumen, y yo fliparé cada vez más contigo, porque me estaré enamorando de ti cada vez más. Empezare a analizar tus manos y tus gestos, porque ese tipo de cosas me gustan, me gusta ver como mueves tu dedos al rededor de la cerveza, como juegas con ella al igual que con tu pelo. Me gusta ver como me miras y como te brillan los ojos al reírte, me gustan ese tipo de pequeños detalles, que se que también te gustan a ti y que como lo se todavía me gustas más. Me gustan muchísimas cosas de tí, pero la mayoría las voy a ir descubriendo en las dos siguientes citas. Si, me da la sensación de que no te lo he comentado todavía, pero vamos a volver a quedar dos veces más, dos más por lo menos. Por lo menos en este pequeño y sinuoso periodo o proceso de concernos más. Digo más porque yo hace rato que tengo la sensación de que te conozco de hace mucho tiempo. Esas dos citas van a ser muy curiosas, y nos van a parecer las tres primeras la misma, como tres en uno. Porque nos lo vamos a pasar muy bien y van a significar muchísimo para nosotros, pero las tres juntas, por separado no. Y en nuestro futuro configurado las uniremos siempre que hablemos de ellas, porque es y nos parecerá imposible separarlas, por mucho que al principio no pensábamos así. Sí, eso es algo que tienes que saber. Es posible que al principio no lo tengas muy seguro, que no lo tengas muy claro, y que dudes de lo nuestro todo el tiempo. Que no sepas definir lo que somos y que sea yo el que tenga que encaminarte por el camino, pero no te preocupes, ahora lo tendré que hacer yo pero en un futuro seguro que lo tienes que hacer tú. Y de eso se trata y se tratara, de complementarnos. Ahora es probable que veamos cosas raras el uno del otro, pero es normal. Veremos cosas raras en las diferentes citas, algunas nos gustaran más que otras, pero serán aquellas que no nos gusten tanto las que nos unirán más, porque somos raros y lo extraño y desconcertante nos gusta y sobre todo nos atrae. En realidad esto es algo que lo sabes, te lo digo siempre, lo sabes pero no lo sabes. Tengo la sensación de que tengo que ser yo el que te lo descubra. Igual tengo que empezar a perder el miedo y la timidez y tengo que dejar esta triste copa, que puede que arruine mi noche, cruzar el salón entero e ir a donde estas tú, hablando con Amaia como siempre, y decirte hola. Sí, parece que hace mucho que te he dicho hola, pero ni siquiera me he acercado a ti todavía. ¿Acaso no te he dicho todavía que estoy intentando decidir cual será nuestro futuro juntos?















No hay comentarios:

Publicar un comentario