2.28.2013




Spectacle.









"Allí donde el mundo real se transforma en meras imágenes, las meras imágenes se convierten en seres reales y en eficaces motivaciones de un comportamiento hipnótico."



2.27.2013




Casual.







"...y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico..."

Es curioso, cuando un pequeño párrafo, una diminuta frase o incluso una única palabra es capaz de definirte todo lo que quieres decir, todo lo que sientes en ese momento. En ese pequeño fragmento de Rayuela queda, en cierta manera, definido todo mi cortometraje. Y es curioso y genial al mismo tiempo, porque es leerlo y respirar el propio corto de una sola vez. Huele totalmente a él. Y no es necesario decir ni hacer ni escribir nada más, porque todo queda dicho con todo él.




2.26.2013



Se miran. Dos.








¿Cómo contamos que dos personas se miran? Como contamos que dos personas se miran. ¿Cómo se miran dos personas? Como se miran dos personas. ¿Cómo se mirarían dos personas? Como se mirarían dos personas. Es curioso, normalmente definiríamos este tipo de situaciones diciendo que ambos se miraron. Ella y él se miraron, él y ella se miraron. Pero, ¿cómo? ¿Has pensado alguna vez como se miran las personas? Las personas no se miran igual nunca, nunca llegamos a mirar a una misma persona de la misma manera que a la anterior. Bien sea porque no la conozcamos de nada, e incluso en estas situaciones tampoco las miramos de la misma manera, o porque conociéndolas, no opinamos o no nos caen de la misma manera y por lo tanto no somos capaces de mirarlas de la misma manera. Mirar a una persona es muy importante, con la mirada decimos y/o afirmamos, o incluso negamos, muchas cosas. Más de la mitad de la información corporal se realiza con la mirada. Con la mirada decimos la verdad, mentimos, tocamos, besamos, cantamos, lloramos, reímos e incluso hacemos el amor. Muchas veces o casi siempre, y no sería arriesgado realizar esa afirmación, decimos más con la mirada que con las propias palabras. Con la mirada amamos, deseamos, comemos. Con la mirada tenemos miedo, gozamos. Lo pasamos bien, lo pasamos mal. La mirada llora y ríe de felicidad, se achina, se sorprende, se encoge. Una vez escuché que los brazos son la extensión del alma. Para mí, la mirada es la puerta del alma, la puerta de nuestro ser, del corazón. La puesta, el espejo en donde se refleja el corazón, donde se refleja el alma. En los ojos, en la mirada, podemos ver todo o nada. Todo o nada. Porque muchas veces, la mirada lo dice todo, o nada, porque lo es todo, o nada.


La ventaja de Godard sobre los otros manipuladores de imágenes y de sonidos reside entonces en su total desprecio por todo discurso tendente a definir, a preservar una “especificidad” del cine. Hay que observar cómo alberga, como ensarta tranquilamente en la pantalla de cine tanto la foto fija como la imagen de televisión. El cine no tiene ya otra especificidad que la de acoger imágenes que ya no están hechas para él: Numéro Deux. Su trabajo vuelve caduco tanto el discurso ingenuo del espectador mediano (el cine, para mí, es esto) como el otro, interesado, de los profesionales del cine (hay que fabricar la películas así), o el de la crítica universitaria, semiológica e iluminada (es así como se produce el efecto del cine). Daney






2.25.2013




Time.









Denominamos al tiempo como un elemento en el espacio que nos marca las estructuras de realidad pragmatica que nos permiten manejar, en cierta manera, nuestra vida. Podemos decir, y normalmente lo solemos hacer, que el tiempo es un elemento invariable, largo y que parcialmente avanza, no al menos al gusto de todos, y mucho menos al nuestro, en un incalculable albedrío. Normalmente en edades más tempranas vemos esta alteración en el espacio como un elemento que vaga lentamente, bien porque no somos lo suficientemente capaces de medirlo, o porque no somos los suficientemente capaces de comprenderlo. El caso es que cuanto más mayores nos hacemos, más entendemos el tiempo, más sabemos apreciarlo, y por el contrario, más rápido avanza. En términos físicos esta afirmación es erronea, pero en términos sensoriales, cualquier afirmación sobre la velocidad temporal en la edad adulta es totalmente cierta. Es inevitable. Y ya no se si es porque nuestro cuerpo ha aprendido que es mejor entenderlo y verlo así o porque nuestro cerebro va progresivamente siendo menos capaz de medirlo. Puede que sea inversamente proporcional, quien sabe. Es algo que me preocupa y me ha preocupado mucho siempre. No existe, y esto si que es fisicamente imposible, tiempo suficiente como para ser capaces de realizar todas y cada una de las cosas que queremos hacer en la vida. El poder de la masa temporal nos escacha y nos explota sin poder evitarlo. Nos encontramos presos dentro de su invisible burbuja de poder, que nos manipula a su merced. Por lo tanto, de nada sirve quejarnos, puesto que no se encuentra dentro de nuestro alcance físico, moral ni sensorial ser capaces de modificar este tipo de situaciones ni de decisiones. Aceptarlo es en cierta manera lo único que nos queda, lo único por decir o medirlo de alguna manera.











imageofmind.




2.23.2013




Música organica.










Existe un belleza perdida en el sonido de tu corporalidad que hace que me pierda en la locura inevitablemente. Son todos y cada uno de los sonidos que exteriorizas y qué perdidos llegan a mi los que te definen de una manera que ni tu mirada ni tu sonrisa son capaces. Porque muchas veces, son todos aquellos sonidos que explican tus movimientos los que más me dicen de ti y los que, en mayor medida, más sonrisas me sacan. Igual no es algo muy normal, pero cada sonido de tu cuerpo, aquellos que te componen en una naturalidad organica incalculable, son los pequeños detalles que te construyen.  Suena raro, lo se, pero para mi es algo inevitable. Construirte y entenderte sin tus sonidos es como no hacerlo, no merece la pena. El sonido de tu risa, del rozar de las sábanas sobre tu piel, tus pies descalzos por el suelo de parqué de mi casa, tu respiración, tu acelerada respiración acompasada, el susurro de tus besos y el gritar de los roces, el clic de tu sujetador cuando lo suelto y el delicado devenir cuando te quitas la ropa. Es el detalle inevitable de todos y cada uno de ellos. La perfecta y magistralmente bien orquestada composición de musicalidad que hace inevitable cerrar los ojos y sonreír.














2.21.2013




El frente o el perfil.










¿Cual es la verdad? El frente o el perfil. En si, ¿qué es un objeto? Tal vez un objeto es un lazo entre sujetos que les permite vivir en sociedad, de estar juntos. Pero como las relaciones sociales son tan ambiguas y los pensamientos dividen tanto como unen y las palabras unen por lo que expresan y separan por lo que omiten, hay un gran abismo que separa mi certeza subjetiva de la realidad objetiva de otros. Sé que soy culpable aunque me siento inocente. Cada suceso transforma mi vida cotidiana. Porque fallo en comunicar, en entender. En amar o ser amado. Porque cada fracaso me confina a la soledad. Porque no puedo apartarme de la objetividad que me aplasta. Ni de la subjetividad que me exilia. Puesto que no puedo ni elevarme al ser ni hundirme en la negación debo escuchar, debo observar mi alrededor m·s que nunca. A la gente, a mis semejantes, mis hermanos. El mundo, ahora que las revoluciones son imposibles. Donde guerras mortales amenazan y los derechos del capitalismo están en duda. Donde los obreros retroceden. Donde la luz del progreso científico hace del futuro una presencia obsesiva. El futuro está más presente que el presente. Y las lejanas galaxias están a la puerta. Mis semejantes, mis hermanos. ¿Dónde está el principio? ¿El principio de qué? Dios creó el cielo y la tierra. Qué fácil. ¿Qué más puedo decir? Decir que los limites del lenguaje son los del mundo. Que los limites de mi lenguaje son los de mi mundo. Que hablando limito al mundo, lo termino. Y cuando la muerte misteriosa rompe esos limites y no haya preguntas ni respuestas, todo será confusión. Pero si la realidad aparece, no será a través de la aparición de la conciencia. Después todo se ajusta. No sé donde. Ni cuándo. Solo recuerdo que sucedió. Es un sentimiento que he estado buscando todo el día. Había un olor a árboles. Yo era el mundo. Y el mundo era yo. J-LG.














2.20.2013



Los patitos.










Superlative cumple con las tradiciones y no se salta la segunda celebración clave. Segunda por decir algo, después del cruce de década de la niña bonita, del cruce de segunda década  etc llegan los dos patitos para recordarte que ya es hora de ir dejando la infancia a un lado y que es mejor que te vayas poniendo serio. Bueno, aquí nadie se va a poner serio. Ni hoy ni nunca. La música hay que vivirla y hay que vivirla con alegría. Lo dicho, probar a ver que tal saben ambos patitos y veréis como os sube la felicidad por todo el cuerpo.






















2.19.2013




Ellos.







Si tuviese que resumir “Ellos” diría que se trata de la doble historia de una pareja que comienza a conocerse durante tres citas mientras que estás son relatadas por sus mejores amigos. Doble porque ellos van a conocerse durante tres citas y porque ellos van a relatar, en voz en off, las citas. Podríamos decir que se trata de una historia sobre citas dobles, sobre la dualidad de las citas, sobre la dualidad de las relaciones.

Aunque no es algo que debería hacer, no confío en las copias ni imitaciones. Por lo tanto, confío, en cierta manera, en que nadie se aproveche del buen hacer del trabajo ajeno. Cosa que considero deplorable. 










2.18.2013



No sabía como.







Me despertaba por las mañanas con unas ganas terribles de verte. Más o menos sobre las seis y media de la mañana, todas las mañanas de lunes a viernes. Me pasaba con tanta frecuencia que había dejado de intentar buscarle una explicación. En cierta manera, disfrutaba de esos momentos, aunque me jodía como una estaca en el corazón el hecho de sufrir y disfrutar con esos recuerdos, con esa jodida y retorcida nostalgia. Pero era algo que se había convertido en una cierta tradición, y la monotonía aplacaba mis miedos y mis agobios existenciales sobre nosotros. Caía sobre mi como una pesada manta, por lo que deje de molestarme y acabe disfrutando esos pequeños momentos, esos despertares curiosos. ¿Que otra cosa podía hacer? Había decidido concederle la victoria a mi subconsciente y mi memoria, así como a mis sueños, y puesto que nada podía hacer ya, cerraba los ojos e imaginaba que aparecías a mi lado. Me mirabas y después de sonreirme me mordías la nariz para acabar haciendote una bola y volver a dormirte. Era, y aunque no me guste denominarlo de esta manera (muchas veces no puedo hacer otra cosa), mi droga personal. Era el cafe que me despertaba cada mañana. Llegue a asumir que la vida era así, que mi vida era así, o que al menos en eso se había convertido. Podría mentirme y decirme que sufría de pesadillas noche tras noche, drogarme con somníferos y dormir como un oso perezoso toda la noche, pero no me parecía justo mentirme. No servía para nada. Podía intentar no soñar ese tipo de cosas, pero no sabía como y ha estas alturas ese sentimiento desagradable que me recorría cada mañana y emborronaba todos los días de la semana había desaparecido. Había llegado a la conclusión que no servía de nada oscurecer mis días cuando eras tu quien aparecía en ellos. Empece a pensar que lo único que podía hacer era aprovechar esa sensación y verte con otros ojos, aquellos que me permitiesen poder levantarme con más fuerzas, más feliz y con más energía. ¿De que servía desaprovechar el placer de verte todos los días en mi cama?












2.17.2013



Ana.








Colección de fotogramas del cortometraje "Ana", producido y dirigido por Giant Rats, y en el que un servidor trabajó como Ayudante de Dirección. Estará listo pronto, así que estar atentos porque tiene muy buena pinta!














2.14.2013



Twice.







A veces tengo la sensación que todos estamos realmente enamorados, desde que nacemos. Suena excesivamente pasteloso, y juro que esto no tiene nada que ver con el dichoso 14/02, pero de alguna manera u otra, siento y creo que es verdad, que todos estamos, desde que nacemos, enamorados de algo, de alguien, de algun lugar, de algo. De algo al fin y al cabo. Y lo bueno es eso, que estamos enamorados. Suena tan moñas esto cuando lo vuelvo a leer. No te puedes hacer a la idea. Yo se que es verdad, y eso es lo que importa. Don't give up. Realmente, y es cierto que lo he pensado durante bastante tiempo, no encuentro una manera de justificar esto, esta afirmación. Es ese tipo de cosas que sabes que es verdad, porque las sientes, pero no sabes explicarlas. Como si te digo que el sol nos hace más felices o la música o el cine o el sexo o comer o beber agua o el arte. Igual me puedes decir que ese tipo de cosas nos hacen más felices porque nos gustan, porque nos hacen disfrutar, porque son vitales, porque somos humanos,... y es aqui cuando puede que se encuentre, así, a golpe de explicación, la razón que estaba buscando. Porque nos gusta, porque nos hace disfrutar, porque nos hace felices, porque es vital, porque somos humanos. Pues sí, es por eso. Y no le busques explicación y no pienses en el amor como algo entre dos, como algo idealizado, como el amor Disney (que conste que no me gusta mucho utilizar esta 'definición'), piensa en el amor como algo mucho más grande, que escapa totalmente a cualquier tipo de definición geografica, como algo que no vas a poder medir absolutamente nunca. Entiéndelo así, como ese elemento que esta en todos y cada uno de nosotros y en todos y cada uno de los lugares, pero que ni podemos tocarlo ni verlo pero que está. Y eso lo sabemos y lo sentimos.  Don't ever look back. Estaba buscando una canción que se que contiene esa frase y me he topado con este vídeo de Oasis del año 2005 en el City of Manchester Stadium, con 'Don't look back in anger' y ves, eso es a lo que me refería. Echarle un ojo al vídeo, ver a toda esa gente, bañada de luz, de música, cantando todos a la vez esta canción tan increíble. Eso es amor, amor con mayúsculas. Amor por lo que les gusta, amor por su grupo favorito, por esa canción, amor entre todos, amor por esas letras. Creetelo, es verdad. Bien, una vez puesto todo esto, hablemos de porque no he vuelto a sacar un Superlative desde hace mucho tiempo, porque no será por canciones ni por ganas. De porque no... de porque no ¿qué? ¿De porque no te dije hola aquel día, porque no me acerque a ti, porque la volví a cagar sin haberla cagado antes porque no hacía falta cagarla más veces puesto que esa fue y será la vez que más la allá podido cagar nunca y con esa es suficiente y cuenta como la única de antes y de ahora? Quien sabe. En realidad hay un pequeño aunque gigante motivo. Elegir. Ese es y fue el motivo. Como siempre. Elegir es el motivo de ir a un lado o al otro, de girar a la izquierda o de girar a la derecha, de vivir o suicidarse. Es, en cierta manera, el motivo y la solución, todo uno, como dos capas que se hacen una. Elegir como compuesto de la vida, como capa base #2. Porque la primera es el camino. ¿No tenéis la sensación que suena más fuerte Bob Dylan cuando hablamos del camino? Ahora estaba poniendo 'Don't think twice it's alright' y pensaba que él es parte del camino, del camino de tantos y tantos que puede que ni siquiera sea parte de su propio camino. Y es que, si te pones a pensar, muchas veces incluso no tenga ni sentido pensar si se tiene o no camino. Es como aquello que decía Perlov de "filmar la sopa o tomar la sopa". Aqui es lo mismo, caminamos o pensamos sobre el camino. Da igual, en cierta manera, en este caso, pensamos mientras caminamos sobre el camino, por lo tanto, al pensar seguimos caminando, estemos o no pensando en caminar, siempre estamos caminando. You're the reason I'm traveling on. Don't think twice it's alright.





2.13.2013



Capas.







Cada día me gusta más leer. Podría dejar esta frase así y actualizar esta entrada con solamente eso. Porque si te das cuenta, esa frase, por si sola, ya contiene muchísimo más significado que cualquier otro tipo de texto que, valga la redundancia (siempre me ha gustado decir eso), merezca leer aqui. Y sí, digo aqui porque no siempre, yo y mi humildad, se leen cosas buenas en mi blog. Muchas veces nada tiene sentido y por mucho que lo leas mil veces no lo tiene, o no lo coge o ni siquiera se lo puedes llegar a dar. Quería escribir sobre leer, y sobre lo que leer genera y nos generará en un futuro, y ahora que estoy escribiendo esto me estoy dando cuenta que se genera una especie de dicotomia entre leer y escribir. Es decir, cuando leemos, leemos algo escrito, y del mismo modo, cuando escribimos, leemos y vamos a leer lo escrito. Igual no es una dicotomia y es simplemente el rico e interesante juego de la escritura y de la lectura, que sin la primera no hay segunda y que sin la segunda no hay primera. Me gustan este tipo de frases, que se pueden resumir poniendo viceversa, pero que a mi me gusta escribir así porque generan un rico paralelismo visual. Se acaba igual que se empieza pero en espejo. Se genera un paralelismo asombroso. De la misma manera, cuando leemos, generamos un riquísimo y muy interesante paralelismo cerebral, puesto que todo lo que leemos lo vamos imaginando (y si no es así es mejor que empieces a hacerlo y veras que mundo), lo vamos escribiendo en nuestro cerebro, lo vamos dibujando, creando en nuestra mente, y es ahí donde se genera es valiosísima dualidad. Eso mismo me ha pasado hoy. Estaba leyendo un libro impresionante, como todas y cada una de las cosas que he ido viendo y leyendo sobre él (J-LG), y aunque no iba imaginando (no al mismo nivel) todas y cada una de las cosas que leía, sí que estaba disfrutando de las maravillosas teorias sobre la dualidad de la imagen y de la palabra. Cómo, de la misma manera que con la lectura y la escritura aunque en otro nivel que ni es mejor ni peor, se generan dos, tres, cuatro, miles, etc de capas diferentes con la imagen y con la palabra, y todavía no nos hemos puesto a hablar ni a incluir la música. Estallido cerebral. Y es que es inevitable no citarle y darse cuenta de la grandeza de sus teorias, y cito textualmente: "Es hora de que el pensamiento/ vuelva a ser lo que es/ peligroso para el pensador/ y transformador de lo real." Y el problema es que podríamos estar citando todo el libro entero, porque es verdaderamente revelador. Pero me centro, por centrarme en alguna de ellas, en esta frase porque considero que es una frase increíblemente valida para la imagen y la palabra, para la escritura y la lectura, para la vida y la música, para todas y cada una de las capas. Y es aquí en donde me voy a acabar centrando al final, en las capas. Porque es en realidad, la propia realidad la propia vida, un compuesto sin fin de capas, de capas de imagenes, de palabras, de sonidos, de música, de letras, de lecturas, de capas y más capas. Porque al final, todo esta compuesto de capas, incluso las propias capas en sí mismo están compuestas de más y más capas y podría estar creando y escribiendo sobre más y más capas porque es así como considero la vida, y siempre que escribo esto me recuerda al final de Annie Hall, un sin fin de increíbles compuestos de capas que se superponen, como instantes vitales de nosotros mismos, formando el todo de alguna de las próximas capas de la próxima capa futura. Y bucle de capas. Y repit. Y escuchemos el mantra de la vida y pongámonos a escribir y a leer, a ver cine y vivir.














2.12.2013



Dos no es tres pero uno no existe.










Es desesperante ver como la mente no sigue a la razón, como la mente no sigue a la actitud, como la mente no sigue a lo que se quiere, porque muchas veces puede darse el caso de querer algo y que la mente no quiera seguirte, y es una putada, porque te atascas y no vas a ninguna parte. Es desesperante ver como quieres pero no puedes porque no te sale nada. Es desesperante saber lo que se quiere pero no saber plasmarlo, y ver como, intento tras intento nada fluye y todo se atasca. Es desesperante ver como aun sabiendo que lo sabes y que lo sabes hacer no se canaliza nada y todo se encuentra solidificado como tu cerebro sin agua. Es desesperante sentir el cerebro estancado, sin aceleración molecular ni neuronal capaz de mover las ideas que tienes y que sabes que tienes y que además sabes que son buenas. Es desesperante. Pero bueno, siempre tenemos el cafe o algún tipo de bebidas de esas que excitan las alas o vete tu a saber que. Y si todo eso falla, pues hay dos opciones. O te suicidas, o te vas a dormir o te vas de fiesta. Dos no es tres pero uno no existe.














2.11.2013



Vidas diagonales.






"He aquí lo que pensé mientras volvía a casa después de ver Une femme douce, de Robert Bresson:
Une femme douce es una película sobre diagonales. Ángulos diagonales, miradas diagonales. Sobre ojos que nunca se encuentran en realidad. Una película que no tiene una sola toma frontal. Una película sobre tres cuartos de espacio. Sobre el sonido de puertas que se cierran. Sobre el sonido de pisadas. Sobre el sonido de las cosas. Sobre el sonido del agua. Sobre miradas tímidas. Sobre miradas inconclusas. Sobre el sonido del cristal. Sobre la muerte que nos rodea. Sobre la luz cayendo sobre los rostros. Sobre la luz en la oscuridad, cayendo sobre los rostros. Sobre sangre en la frente. Sobre un disco que no termina de sonar. Sobre una blusa de crèpe blanco. Sobre el azul. Sobre flores que se recogen y nunca se llevan a casa. Sobre el rugido de los automóviles. Sobre el rugido de los animales. Sobre el rugido de las motocicletas. Sobre el verde. Sobre cómo la vida y la muerte se entrecortan una a otra. Sobre manos que dan y manos que toman. Sobre manos. Sobre el orgullo del burgués. Sobre el orgullo. Sobre luces en la puerta. Sobre luces detrás de la puerta. Sobre puertas que se abren y se cierran. Sobre los celos burgueses. Sobre los celos. Sobre lámparas que se apagan. Sobre el marrón y el amarillo. Sobre el amarillo. Sobre miradas indirectas. Sobre miradas. Sobre una mirada tranquila (¿en la galería, Schaeffer?). Sobre discos sin terminar, sobre puertas que se abren y se cierran. Sobre puertas que se abren suavemente. Sobre una puerta semiabierta. Sobre gente que mira a través de las puertas de cristal. Sobre las esperanzas del necio. Sobre las esperanzas. Sobre una ventana que no conduce a la vida. Sobre el asiento rojo de un coche. Sobre un escaparate rojo. Sobre mirar detrás de una puerta. Sobre una cama verde y unas cortinas verdes. Sobre una sonrisa feliz en el espejo, dirigida a uno mismo. Sobre los ojos que no miran aun cuando se les pide que lo hagan. Sobre el sonido del metal. Sobre el sueño. Sobre dos vidas diagonales." Jonas Mekas.

Cuando uno lee esto se da cuenta de miles de cosas en realidad. De miles de cosas de la realidad, porque de eso se trata, de la realidad al fin y al cabo. Porque de eso va este pequeño texto, esta pequeña gran opinión de Mekas sobre la película de Bresson, de la realidad. De todos y cada uno de los elementos, detalles y sutilezas que nos ofrece la vida y que podemos, si queremos, incluirlas en nuestras películas. Podemos hacernos eco de ellas si queremos y reflejarlas. Al fin y al cabo, como otras tantas veces he dicho, la vida es un cumulo de detalles infinitos que consiguen hacer un uno perfecto. Y eso es una de las cosas que consigo sacar de este texto. Que las películas, como la vida, son la vida. Son pequeñas acumulaciones de detalles que bien montadas consiguen hacer un todo uno. Porque el cine es vida, y tenemos que entenderlo así para poder saborearlo al máximo.

















2.06.2013




El Paciente.










En la vida, entre la fauna humana,  ¿son los locos los que realmente están locos o son los locos aquellos que dicen ser los normales y denominan locos a los supuestos locos? ¿Son las personas 'normales' aquellas que están locas por denominar a otra loca? ¿Quienes son los que están realmente locos?