2.27.2013




Casual.







"...y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico..."

Es curioso, cuando un pequeño párrafo, una diminuta frase o incluso una única palabra es capaz de definirte todo lo que quieres decir, todo lo que sientes en ese momento. En ese pequeño fragmento de Rayuela queda, en cierta manera, definido todo mi cortometraje. Y es curioso y genial al mismo tiempo, porque es leerlo y respirar el propio corto de una sola vez. Huele totalmente a él. Y no es necesario decir ni hacer ni escribir nada más, porque todo queda dicho con todo él.




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