2.18.2013



No sabía como.







Me despertaba por las mañanas con unas ganas terribles de verte. Más o menos sobre las seis y media de la mañana, todas las mañanas de lunes a viernes. Me pasaba con tanta frecuencia que había dejado de intentar buscarle una explicación. En cierta manera, disfrutaba de esos momentos, aunque me jodía como una estaca en el corazón el hecho de sufrir y disfrutar con esos recuerdos, con esa jodida y retorcida nostalgia. Pero era algo que se había convertido en una cierta tradición, y la monotonía aplacaba mis miedos y mis agobios existenciales sobre nosotros. Caía sobre mi como una pesada manta, por lo que deje de molestarme y acabe disfrutando esos pequeños momentos, esos despertares curiosos. ¿Que otra cosa podía hacer? Había decidido concederle la victoria a mi subconsciente y mi memoria, así como a mis sueños, y puesto que nada podía hacer ya, cerraba los ojos e imaginaba que aparecías a mi lado. Me mirabas y después de sonreirme me mordías la nariz para acabar haciendote una bola y volver a dormirte. Era, y aunque no me guste denominarlo de esta manera (muchas veces no puedo hacer otra cosa), mi droga personal. Era el cafe que me despertaba cada mañana. Llegue a asumir que la vida era así, que mi vida era así, o que al menos en eso se había convertido. Podría mentirme y decirme que sufría de pesadillas noche tras noche, drogarme con somníferos y dormir como un oso perezoso toda la noche, pero no me parecía justo mentirme. No servía para nada. Podía intentar no soñar ese tipo de cosas, pero no sabía como y ha estas alturas ese sentimiento desagradable que me recorría cada mañana y emborronaba todos los días de la semana había desaparecido. Había llegado a la conclusión que no servía de nada oscurecer mis días cuando eras tu quien aparecía en ellos. Empece a pensar que lo único que podía hacer era aprovechar esa sensación y verte con otros ojos, aquellos que me permitiesen poder levantarme con más fuerzas, más feliz y con más energía. ¿De que servía desaprovechar el placer de verte todos los días en mi cama?












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