2.25.2013




Time.









Denominamos al tiempo como un elemento en el espacio que nos marca las estructuras de realidad pragmatica que nos permiten manejar, en cierta manera, nuestra vida. Podemos decir, y normalmente lo solemos hacer, que el tiempo es un elemento invariable, largo y que parcialmente avanza, no al menos al gusto de todos, y mucho menos al nuestro, en un incalculable albedrío. Normalmente en edades más tempranas vemos esta alteración en el espacio como un elemento que vaga lentamente, bien porque no somos lo suficientemente capaces de medirlo, o porque no somos los suficientemente capaces de comprenderlo. El caso es que cuanto más mayores nos hacemos, más entendemos el tiempo, más sabemos apreciarlo, y por el contrario, más rápido avanza. En términos físicos esta afirmación es erronea, pero en términos sensoriales, cualquier afirmación sobre la velocidad temporal en la edad adulta es totalmente cierta. Es inevitable. Y ya no se si es porque nuestro cuerpo ha aprendido que es mejor entenderlo y verlo así o porque nuestro cerebro va progresivamente siendo menos capaz de medirlo. Puede que sea inversamente proporcional, quien sabe. Es algo que me preocupa y me ha preocupado mucho siempre. No existe, y esto si que es fisicamente imposible, tiempo suficiente como para ser capaces de realizar todas y cada una de las cosas que queremos hacer en la vida. El poder de la masa temporal nos escacha y nos explota sin poder evitarlo. Nos encontramos presos dentro de su invisible burbuja de poder, que nos manipula a su merced. Por lo tanto, de nada sirve quejarnos, puesto que no se encuentra dentro de nuestro alcance físico, moral ni sensorial ser capaces de modificar este tipo de situaciones ni de decisiones. Aceptarlo es en cierta manera lo único que nos queda, lo único por decir o medirlo de alguna manera.











imageofmind.




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