2.11.2013



Vidas diagonales.






"He aquí lo que pensé mientras volvía a casa después de ver Une femme douce, de Robert Bresson:
Une femme douce es una película sobre diagonales. Ángulos diagonales, miradas diagonales. Sobre ojos que nunca se encuentran en realidad. Una película que no tiene una sola toma frontal. Una película sobre tres cuartos de espacio. Sobre el sonido de puertas que se cierran. Sobre el sonido de pisadas. Sobre el sonido de las cosas. Sobre el sonido del agua. Sobre miradas tímidas. Sobre miradas inconclusas. Sobre el sonido del cristal. Sobre la muerte que nos rodea. Sobre la luz cayendo sobre los rostros. Sobre la luz en la oscuridad, cayendo sobre los rostros. Sobre sangre en la frente. Sobre un disco que no termina de sonar. Sobre una blusa de crèpe blanco. Sobre el azul. Sobre flores que se recogen y nunca se llevan a casa. Sobre el rugido de los automóviles. Sobre el rugido de los animales. Sobre el rugido de las motocicletas. Sobre el verde. Sobre cómo la vida y la muerte se entrecortan una a otra. Sobre manos que dan y manos que toman. Sobre manos. Sobre el orgullo del burgués. Sobre el orgullo. Sobre luces en la puerta. Sobre luces detrás de la puerta. Sobre puertas que se abren y se cierran. Sobre los celos burgueses. Sobre los celos. Sobre lámparas que se apagan. Sobre el marrón y el amarillo. Sobre el amarillo. Sobre miradas indirectas. Sobre miradas. Sobre una mirada tranquila (¿en la galería, Schaeffer?). Sobre discos sin terminar, sobre puertas que se abren y se cierran. Sobre puertas que se abren suavemente. Sobre una puerta semiabierta. Sobre gente que mira a través de las puertas de cristal. Sobre las esperanzas del necio. Sobre las esperanzas. Sobre una ventana que no conduce a la vida. Sobre el asiento rojo de un coche. Sobre un escaparate rojo. Sobre mirar detrás de una puerta. Sobre una cama verde y unas cortinas verdes. Sobre una sonrisa feliz en el espejo, dirigida a uno mismo. Sobre los ojos que no miran aun cuando se les pide que lo hagan. Sobre el sonido del metal. Sobre el sueño. Sobre dos vidas diagonales." Jonas Mekas.

Cuando uno lee esto se da cuenta de miles de cosas en realidad. De miles de cosas de la realidad, porque de eso se trata, de la realidad al fin y al cabo. Porque de eso va este pequeño texto, esta pequeña gran opinión de Mekas sobre la película de Bresson, de la realidad. De todos y cada uno de los elementos, detalles y sutilezas que nos ofrece la vida y que podemos, si queremos, incluirlas en nuestras películas. Podemos hacernos eco de ellas si queremos y reflejarlas. Al fin y al cabo, como otras tantas veces he dicho, la vida es un cumulo de detalles infinitos que consiguen hacer un uno perfecto. Y eso es una de las cosas que consigo sacar de este texto. Que las películas, como la vida, son la vida. Son pequeñas acumulaciones de detalles que bien montadas consiguen hacer un todo uno. Porque el cine es vida, y tenemos que entenderlo así para poder saborearlo al máximo.

















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