3.05.2013




Simplicidad complicada.










Yo te pedí colaboración, un poco de tu frenético ritmo interno, ese que tanto me hacía sonreír. Porque suena bien en mí aunque suena cursi en ti. Pero es algo que no me preocupa. Me preocupa el descenso de tu locura y tu ausencia de ternura. Joder, que rima más fácil, otra cursi para variar. Dejemos este tipo de cosas a un lado y vamos a contar y a decirnos la verdad, que es al fin y al cabo lo único que queda y lo único que necesitamos. Tienes que saber que por mí puedes estar dando saltos de alegría toda tu vida, que yo sinceramente no voy a dejar de sonreír al verte nunca. Pecados de pastel rosáceo por doquier y faltas por alegorías infantiles everywhere. No se si te das cuenta, creo que no, pero mi absurdo balbuceo infantil no te conmueve y eso no me gusta, yo lo digo en serio, de verdad que no miento al intento de descifrar cada instante del malgastado y raído ser interno. Que quieres, cuando me miras y sonríes no digo más porque no puedo, solo callo en mi instante y balbuceo sonrisas como un autentico estúpido soñador a plena luz del día. Me faltan fuerzas en instantes para saber decirte que no quiero más que nuestras canciones cerca, el ambiente en cierta tensión, con elípticas temperaturas termales y un leve contoneo de miradas. No es necesario que me creas si no quieres, tampoco te pido que hagas tantos esfuerzos, es más cuestión de ponerle ganas. Pon 'Riot Van' que la voz del señor Turner me llega cada día más, como un sollozo interno o aquel silenciado grito que vete tu a saber si llegaste a oír alguna vez. Es tarde, pero aun y todo subo el volumen y voy a hacer que los vecinos se quejen. Si se quejan de Alex es que no tienen ni idea, tu lo sabes. Él lo sabe y por eso canta tan bien, se esfuerza, como lo hizo hace unos años con aquel clon tuyo. Sí, ya sabes. Diré en decenas de ocasiones que lo sabes, pero yo no niego la evidencia, solo que ha veces no se o no quiero verla. Ahí es donde entras tu. Es tu turno, vamos, convénceme que miento o convénceme que merece, que no hace falta nada más. Saborea mi nerviosismo, o acércate y piensa que no es momento de pensar, que no hace falta nada para actuar. Solo deja de pensar. Es hora del ya, de estupideces musicales, apagare la música y hablaremos durante horas. Que no quiero mucho, ni pido tanto. No hay tanto sin mucho, así que entiende que no pida tanto. Colabora la vida si es simple y se despide complicada, porque entiende que tiene que hacerse poco a poco, construirse sola, ella misma, verse construida desde lejos. Eso es, sin mucho más que uno mismo, así, sin más. Dentro de lo simple que es ser complicado, lo complicado no es fácil verlo simple y ahora mismo entiendo que quieras complicar las cosas, pero espero que entiendas que es más fácil verlo simple. Yo al menos lo veo así. Digamos que las cosas las debemos entender simples y complicarlas poco a poco, hay que hacerlas interesantes de alguna manera. Si te pido ayuda no será por necesidad, será por placer de verte más. Entiéndeme, me creo simplemente complicado y si me ves simple complícame, porque merecerá la pena. Es la belleza de la simplicidad complicada.







1 comentario:

  1. Menuda declaración de intenciones te has marcado, preciosa, eso sí ;)

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