4.30.2013




Vivir vidas.









"Para un director, cada trabajo que finaliza supone una vida entera. Yo he vivido muchas vidas."

A veces no hace falta decir nada más. Solamente hace falta vivir, vivir con pasión, vivir con alma. Vivir.







bRUNA - 80 best songs of the 80's.











4.24.2013




Aqui. Ahora.










La memoria es rara. Iba a decir falsa, pero no tiene sentido. No un sentido literal ni completo. Darle aqui, darle al play, el inicio. La memoria es así. Tiene cadencias, tiene espacios, silencios y tiene virtudes, dulces y preciosas virtudes. Acordes de felicidad y de tristeza que llenan el tiempo, el etereo momento de la verdad y de todas las verdades. Porque la mentira también es verdad. La memoria esta en la mente, y es parte de ella. La construye y la almacena, y la distribuye también, la mente. El todo singular y único.

Aqui. Ahora. Es increíble conocer por primera vez como si hubieses conocido ayer. Porque es cómodo, y es precioso. Es cómodo porque uno se siente cómodo y eso le hace feliz, encuentra la comodidad y se siente bien, se siente a gusto, no esta incomodo, no sufre. No se pone nervioso y disfruta de todos los instantes, cada momento es especial, aunque la adrenalina borre el cincuenta por cierto de la memoria, la sonrisa llena el resto y eso es más que suficiente. La comodidad no es, y no debe serlo, sintoma de conformidad, es sintoma de felicidad. De burbuja sensorial materializada, realizada en si misma. Realizada en si misma. Y eso es, y eso es. With your feet in the air and your head on the ground.























4.21.2013




Summers.










Quiero que escuches esa canción primero. Pero cierra los ojos.

Ahora vuelve a ponerla otra vez.

Bibio a escrito el verano en esa canción, pero al revés. La segunda parte es el inicio del verano y la primera parte es el final. Te transporta a un inicio lleno de alegria mientras que finalizas mirando al infinito, sonriendo tu solo mientras que la nostalgia de un verano pasado hace que veas cada instante pasar por delante de tus ojos. Como si hubieses grabado tu verano en Super8.








4.19.2013



Supura.








You know, is summer time. Spring time now, summer time in a few weeks. ¿Cómo resumes una historia de amor? Tiene un comienzo (lógica, todo lo tiene, incluso el fin tiene un inicio), ocurren muchas cosas importantes, ocurren otras tantas menos importantes, ocurren cosas importantes, algo cambia, ocurren cosas menos importantes y se acaba. Así es. Simple y radical. Visceral. Se acaba sin sentido, nunca tiene sentido. Nadie se lo sabe dar o nadie se lo quiere dar al fin y al cabo. Cuando empezó lo tenía, cuando acaba menos y cuando supura ni se quiere saber. El verano se parece mucho. Comienza y todo tiene sentido. Todo huele bien, apetece hacer todo, la ilusión es visceral y nada nos preocupa. El olor nos embriaga, el calor nos adormece y nos eleva a un estado de ensoñación que durante meses hemos estado esperando. Las terracitas pululan alegres, contoneándose como parejas de recién enamorados. Y nosotros disfrutamos de ellas. Las actividades y los viajes florecen por doquier, las imaginativas rutas de la vida dan pie a increíbles asociaciones de alegrias y los anaranjados tonos del sol desgarran nuestro pecho para llenar de intensidad cualquier rincón de nuestro cuerpo. El sol consigue su esplendor y lo sabe, aguanta más tiempo con nosotros para que nos enamoremos más de él y encontremos el sentido de nuestra vida mirandole, sonriendo sin saber porque, disfrutando de su increíble gama de colores, emociones y sensaciones. El verano huele así, huele a relación visceral. Durante meses nos da millones de alegrias, nos regala días más tranquilos, en donde su temperatura corporal desciende, descubriéndonos sus olores a lluvia de verano. Lo tiene todo, tiene hasta final. Porque sí, es lógica, si tiene comienzo tiene final, asúmelo. Y no nos gusta, es algo que odiamos. Llega él, el mes desquiciado, el ves del nuevo comienzo, el que marca y nivela la ensoñación mental. Llega vigoroso, con fuerza, dandolo todo, para quitarnoslo todo. Se dice que cuando algo esta a punto de morir, tiene un momento de vida máximo antes del climax final, el momento final permitido de máxima capacidad para que podamos acabar con buen sabor de boca. Y así es como acaba, como acaba todo, el buen sabor de boca final se derrama inevitable agriándose en la caída. Se desploma como el último ocaso de verano, cálido, distante y emotivo.






4.16.2013



Agorafobia general.










Y yo estoy, pensando en todo aquello que parecía estúpido. En todos aquellos detalles que nos costaba ver el uno del otro, pero que nos eran inevitables y que, además, nos jodía ver y reconocer el uno del otro. Pero así soy, pienso y pienso en el destrozo, siempre inevitable, porque no sabíamos ser normales y todo lo hacíamos a lo grande, incluso el daño. Y no me culpo de nada, aunque mi subconsciente me diga que sí e incluso mi razón me engañe a veces, porque no tiene sentido culparse. Culparse es perder el tiempo, es mejor analizar y admitir, en caso de necesitar admitir, que avanzar es la única solución, mientras que culparse es retroceder. Y que sentido le quitas y que sentido le das a las cosas estúpidas. Es eso al fin y al cabo la vida, la capacidad de saber sobrellevar la estupidez de las acciones. Se escuchan los pájaros piar, es por fin primavera en esta idealizada y mounstruosa Madrid. Brilla anaranjado el sol en los blancos edificios invisibles de la Gran Vía. Nadie los mira, todo el mundo camina boca a abajo, nadie mira al cielo, tan grande, tan inmenso, tan solo. La mayoría de la gente no mira al cielo, será por el mareo o por la agorafobia general, quien sabe. Igual es que necesitan sentirse seguros y atados, a un suelo que consideran suyo, pagado con su día a día, materializado en sus rentas como productos necesarios en sus obligaciones, convertidas sus obligaciones en necesidades. Sin saber que pagamos día a día con nuestras vidas la imposibilidad de caminar físicamente por el cielo, pero más aun porque no somos conscientes que podemos hacerlo imaginando, soñando, sin pagar, sin pagar por nuestras vidas. Y yo aquí, pensando en todas aquellas cosas que me parecian estúpidas. Pero que no lo son.




















4.14.2013




Recomendar. Bai.









Hoy ha sido el primer día de calor del año. Hoy ha sido un día de recomendaciones.
Y las recomendaciones se merecen la entrada de hoy.

Me encantan las recomendaciones.














4.11.2013




Exotismos ambidiestros.










Ver la realidad del revés tiene más sentido. O de mi derecho.

Dentro del mundo cerrado y técnico que hemos planificado, dejar formar y generar la magia de la naturalidad.



















4.10.2013



El abrigo.








Deja la burguesía y toda la vida empresarial, capital y consumista para vivir de manera libre (asumiendo que de la otra manera no lo haces, por vivir oprimido en un mundo en exceso organizado, con calendarios auto-impuestos que desahucian tu movilidad voluntaria), en el campo, lejos de las ataduras de la civilización y bajo el abrigo de la cultura, su único aliado. Siendo en parte ella, la única que le ata a su pasado y a su futuro, recordándole cada instante su presente, el presente. Y así es como deberíamos vivir, o no. Solo al abrigo de aquello que nos hace felices, nos destruya o no, eso no tiene tanta importancia. La felicidad saca a la destrucción, como un clavo que saca a otro clavo. Y no pretendas ser hipócrita, que no hay tiempo para tanto. Ni hay tiempo para la verdad muchas veces. Quién sabe para que hay y habrá tiempo. El abrigo de la felicidad. Tengo que volver a escribir bien, cada día es un vago intento de volver a escribir lo que tantas veces he escrito, casi sin sentido, casi sin verdad. La verdad, la verdad, se ha evaporado letra a letra y carece de sentido ahora mismo. No hay reflexión y nada tiene poder ya. Volvamos, volvamos a ser lo que éramos y volvamos a escribir cada segundo, cada minuto de nuestras vidas. Como antes, como hacíamos antes. Vuelve. Pero yo, no tú.





4.08.2013



El fragmento.












Estoy en proceso de terminar de escribir mi guión, definitivamente. La última versión estará pronto. Y en este singular proceso, me acuerdo cada vez más de ese pequeño fragmento de Rayuela, el fragmento que consigue resumir mi cortometraje de una manera muy especial. "...y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico..." Era ella, que sonreía sin sorpresa, ligera e irónica  como a mi me gustaba. Le sonreía al mundo, a la causalidad, a los encuentros casuales que negaban la causalidad. Ella, que se juntaba con él sin cita previa, dentro de la casualidad que alberga no citarse y que hacía de todo eso un momento único y especial. Porque sí, porque eran ellos dos y sus causalidades, sus azares, los que componían esos momentos tan especiales. Y así, sin más, de la misma manera y agilidad con la que escribimos aquellos que preferimos los folios en blanco a los rayados, se definían y era capaz yo de definirles a ellos. No era fácil, pero era natural. Y eso, esa manera tan orgánica, lo era todo y lo definía todo.







Estreno Oficial, viernes 12 de abril a las 18:00 en Escuela TAI
(C/Serrano Anguita 10, Madrid)


4.07.2013



Ana.











Ana, cortometraje en el que he trabajado como Ayudante de Dirección está listo. Está listo y lo podréis ver en exclusiva en el estreno oficial el viernes 12 de abril a las 18:00 en la Escuela TAI (C/Serrano Anguita 10, Madrid). A continuación podéis ver el trailer!


























4.03.2013



J.M. The light.















¿Conoceis esa sensación, cuando uno siente que le debe muchísimo a una persona en concreto, bien por su labor personal o por su labor para con la sociedad? Pues así me siento yo con Jonas Mekas. Siento que la sociedad, el mundo y más especialmente el mundo del cine le debe tanto, y es tan poco conocedor de ello, que se me hace inevitable no alabarlo, aclamarlo y glorificarlo en cualquier momento y por cualquier sitio. Es su manera de ver el mundo, el cine y todo lo que le rodea lo que más me fascina. Su manera de filmar y de componer sus trabajos, su manera de dialogar con las imágenes  con los textos, con los elementos vitales, con la luz,... con la vida. Descubrir a Mekas fue para mi algo increible, me cambio totalmente la manera de ver y entender el cine, y también, la manera de hacer cine. Ahora siento que Mekas es necesario para mi, para mi manera de entender y confeccionar cine. Y creo que debería ser necesario para todas las personas del mundo, no solo aquellos que nos dedicamos al cine, sino para todas las personas del mundo, para todas las personas que ven brillar sus ojos y su mente con la luz y con la vida.


"Durante mi vida no he hecho otra cosa que intentar capturar la intensidad de aquellos momentos."

"Llega la noche pero los ojos no se cierran: demasiado, demasiado.Todo persiste aún en nuestros ojos, borrachos de vida."















4.01.2013



El ciclo.








Nada necesitas si todo quieres. Es solo querer lo que necesitas, mucho más allá del hecho de querer tener. Yo sabía lo que quería, pero no sabía qué era exactamente ese querer. Se me hacía fácil sentir que quería algo, capaz de ver el querer sin saber el propio poder de saber el querer, no supe ver qué quería ese querer. Era cuestión de pensar cual era mi querer, de pensarlo o de sentirlo. Igual el problema es que lo pensaba demasiado y no era capaz de ver que el querer no se basa en el pensar si no en el sentir. Los errores de la inexperiencia se pagan caros. Y no sentía ni me sorprendía no darme cuenta, porque sabía que ese era mi querer. Ahora me pregunto si es que en realidad no importa si la experiencia nos va a dar la solución mientras que sea nuestro querer del momento aquel que nos haga sentir bien, erremos o no en el intento de descubrir si es realmente ese querer el que queremos. Porque igual es todo una búsqueda, e igual no vamos a parar nunca. Porque puede que llegado un punto, en donde la experiencia futura haya negado nuestro querer pasado, cuando se nos brinde un nuevo querer y el gran ciclo del querer y del sentir se renueve otra vez. No teniendo sentido dejar de querer por haber sentido que se quiere algo al menos una vez de verdad. La duda inmortal y el ciclo.