4.08.2013



El fragmento.












Estoy en proceso de terminar de escribir mi guión, definitivamente. La última versión estará pronto. Y en este singular proceso, me acuerdo cada vez más de ese pequeño fragmento de Rayuela, el fragmento que consigue resumir mi cortometraje de una manera muy especial. "...y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico..." Era ella, que sonreía sin sorpresa, ligera e irónica  como a mi me gustaba. Le sonreía al mundo, a la causalidad, a los encuentros casuales que negaban la causalidad. Ella, que se juntaba con él sin cita previa, dentro de la casualidad que alberga no citarse y que hacía de todo eso un momento único y especial. Porque sí, porque eran ellos dos y sus causalidades, sus azares, los que componían esos momentos tan especiales. Y así, sin más, de la misma manera y agilidad con la que escribimos aquellos que preferimos los folios en blanco a los rayados, se definían y era capaz yo de definirles a ellos. No era fácil, pero era natural. Y eso, esa manera tan orgánica, lo era todo y lo definía todo.







Estreno Oficial, viernes 12 de abril a las 18:00 en Escuela TAI
(C/Serrano Anguita 10, Madrid)


No hay comentarios:

Publicar un comentario