5.31.2013



Ellos.










Este magnifico mes de mayo llega a su fin. Hemos convivido, creado, luchado, sufrido y reído, sin dormir, sin parar y sabiendo que odiariamos el echo de ver terminar este mes. Porque sufrimos y nos estresamos durante los rodajes, es un no parar, todo tiene que estar controlado y no podemos dejar nada más que la improvisación a la magia, pero sabemos que lo vamos a pasar mal, muy mal, cuando todo termine. Cada día me gusta más ese primer punto del decalogo de Kossakovsky que dice "No filmes sin puedes vivir sin filmar.", no respires sin puedes vivir sin respirar, es lo mismo. Quiero y queremos hacer cine, desde hoy, desde ahora, hasta que podamos vivir sin filmar, hasta la muerte. Lo que veis es un cartel provisional realizado a partir de una fotografía. Me gusta verlos a traves del espejo, en cierta manera, así se siente en el cortometraje. Vistos a través de sus amigos, a través de una capa más, porque en esta vida todo esta compuesto por capas, por realidades que se suman una encima de la otra, una debajo de la otra, formando un conjunto infinito de realidades paralelas que suman una única. Ellos visto por ellos. La realidad vista por la realidad. Porque la mirada de cada uno es única. Siempre hay algo que tu puedes filmar como nadie más.
























5.30.2013




Trocear la mente







"Con cuidado de no pincharse el dedo, sacó el punzón para hielo del bolsillo. Cerró la mano derecha alrededor del mango y con la izquierda retiró cuidadosamente la manta del bebé."






Letras y letras. Cartas y cartas. Verdades y verdades.
No busques trabajo. Así te lo digo. No gastes ni tu tiempo ni tu dinero, de verdad que no vale la pena. Tal como está el patio, con uno de cada dos jóvenes y casi uno de cada tres adultos en edad de dejar de trabajar, lo de buscar trabajo ya es una patraña, un cachondeo, una mentira y una estúpida forma de justificar la ineptitud de nuestros políticos, la bajada de pantalones eurocomunitaria y lo poco que les importas a los que realmente mandan, que por si aún no lo habías notado, son los que hablan en alemán.
No busques trabajo. Te lo digo en serio. Si tienes más de 30 años, has sido dado por perdido. Aunque te llames Diego Martínez Santos y seas el mejor físico de partículas de Europa. Da igual. Aquí eres un pringao demasiado caro de mantener. Dónde vas pidiendo nada. Si ahí afuera tengo a 20 mucho más jóvenes que no me pedirán más que una oportunidad, eufemismo de trabajar gratis. Anda, apártate que me tapas el sol.
Y si tienes menos de 30 años, tú sí puedes fardar de algo. Por fin la generación de tu país duplica al resto de la Unión Europea en algo, aunque ese algo sea la tasa de desempleo. Eh, pero no te preocupes, que como dijo el maestro, los récords están ahí para ser batidos. Tú sigue esperando que los políticos te echen un cable, pon a prueba tu paciencia mariana y vas a ver qué bien te va.
Por eso me atrevo a darte un consejo que no me has pedido: tengas la edad que tengas, no busques trabajo. Buscar no es ni de lejos el verbo adecuado. Porque lo único que te arriesgas es a no encontrar. Y a frustrarte. Y a desesperarte. Y a creerte que es por tu culpa. Y a volverte a hundir.
No utilices el verbo buscar.
Utiliza el verbo crear. Utiliza el verbo reinventar. Utiliza el verbo fabricar. Utiliza el verbo reciclar. Son más difíciles, sí, pero lo mismo ocurre con todo lo que se hace real. Que se complica.
Da igual que te vistas de autónomo, de empresario o de empleado. Por si aún no lo has notado, ha llegado el momento de las empresas de uno. Tú eres tu director general, tu presidente, tu director de marketing y tu recepcionista. La única empresa de la que no te podrán despedir jamás. Y tu departamento de I+D (eso que tienes sobre los hombros) hace tiempo que tiene sobre la mesa el encargo más difícil de todos los tiempos desde que el hombre es hombre: diseñar tu propia vida.
Suena jodido. Porque lo es. Pero corrígeme si la alternativa te está pagando las facturas.
Trabajo no es un buen sustantivo tampoco. Porque es mentira que no exista. Trabajo hay. Lo que pasa es que ahora se reparte entre menos gente, que en muchos casos se ve obligada a hacer más de lo que humanamente puede. Lo llaman productividad. Otra patraña, tan manipulable como todos los índices. Pero en fin.
Mejor búscate entre tus habilidades. Mejor busca qué sabes hacer. Qué se te da bien. Todos tenemos alguna habilidad que nos hace especiales. Alguna singularidad. Alguna rareza. Lo difícil no es tenerla, lo difícil es encontrarla, identificarla a tiempo. Y entre esas rarezas, pregúntate cuáles podrían estar recompensadas. Si no es aquí, fuera. Si no es en tu sector, en cualquier otro. Por cierto, qué es un sector hoy en día.
No busques trabajo. Mejor busca un mercado. O dicho de otra forma, una necesidad insatisfecha en un grupo de gente dispuesta a gastar, sea en la moneda que sea. Aprende a hablar en su idioma. Y no me refiero sólo a la lengua vehicular, que también.
No busques trabajo. Mejor busca a un ingenuo, o primer cliente. Reduce sus miedos, ofrécele una prueba gratis, sin compromiso, y prométele que le devolverás el dinero si no queda satisfecho. Y por el camino, gánate su confianza, convéncele de que te necesita aunque él todavía no se haya dado cuenta. No pares hasta obtener un sí. Vendrá acompañado de algún pero, tú tranquilo que los peros siempre caducan y acaban cayéndose por el camino.
Y a continuación, déjate la piel por que quede encantado de haberte conocido. No escatimes esfuerzos, convierte su felicidad en tu obsesión. Hazle creer que eres imprescindible. En realidad nada ni nadie lo es, pero todos pagamos cada día por productos y servicios que nos han convencido de lo contrario.
Por último, no busques trabajo. Busca una vida de la que no quieras retirarte jamás. Y un día día en el que nunca dejes de aprender. Intenta no venderte y estarás mucho más cerca de que alguien te compre de vez en cuando. Ah, y olvídate de la estabilidad, eso es cosa del siglo pasado. Intenta gastar menos de lo que tienes. Y sobre todo y ante todo, jamás te hipoteques, piensa que si alquilas no estarás tirando el dinero, sino comprando tu libertad.
Hasta aquí la mejor ayuda que se me ocurre, lo más útil que te puedo decir, te llames David Belzunce, Enzo Vizcaíno, Sislena Caparrosa o Julio Mejide. Ya, ya sé que tampoco te he solucionado nada. Aunque si esperabas soluciones y que encima esas soluciones viniesen de mí, tu problema es aún mayor de lo que me pensaba.
No busques trabajo. Sólo así, quizás, algún día, el trabajo te encuentre a ti.
Risto Mejide.




5.18.2013




Vuelven.








"Puede que me equivoque, pero existe un momento en la vida, sólo un momento, en que somos conscientes de que somos genios o enamorados. La cuestión es sencilla, ridícula. O una cosa u otra, imposible ambas. Y cuando ese momento llega, tenemos la vaga certeza de que arrastraremos nuestra propia carga, sea la que fuere, hasta el final de los días. Yo superé ya el momento. Sé que nunca alcanzaré las cimas de la genialidad y, lo más abrumador, lo más acongojante aún, sé que el momento del amor se escurrió entre mis dedos para siempre. Así, no tengo nada ni espero nada." Chusé Izuel. Los Ilusos & Las Ilusiones.


Los Ilusos vuelven, 16 y 23 a las 18:30, y 18 y 24 a las 22:30 (Mayo). Cineteca Matadero, Madrid. 






















5.12.2013




Equilibrios esenciales.









Conocer, presuponer, querer creer que creer en querer es suficiente. Asumir o asimilar aquello que no es cierto, negar lo obvio o incluso transformarlo. ¿Cuales son las diferencias? Denotar fantasía en estados de animo oníricos, bajo sustancias químicas psicotrópicas naturales auto-generadas. Creencia tras creencia, auto devoción por compasión, complacerse a uno mismo como única manera posible de continuar. A veces es más fácil querer creer y que eso se transforme y te transforme automaticamente que simplemente esperar que la creencia fluya y se genere sola. Las cosas no van y no se generan solas, pero no sabemos ver eso. Pursuit. Me encanta esa palabra, como suena y como la podemos usar. Pursuit of something, of happiness, of freedom, of ourselves, etc. Who knows? Al fin y al cabo buscamos siempre e intentamos buscar siempre todo, Encontrarlo o no, o incluso saber mantener lo encontrado es otro mundo. Porque a eso, a veces, nos cuesta mucho llegar. Nos cuesta mucho ver las cosas por nosotros mismos, y como seres humanos, cuando las vemos ya es demasiado tarde. O justo nos metemos el ostión y toda nuestra vida cambia para siempre. Así somos. Recursivos hasta con nuestros propios quehaceres. La recursividad es la abnegación de la continuidad, es el modismo de la monotonía, la última palabra en la cadena de la continua evolución. Porque siempre creemos que evolución suena hacía adelante, cuando no siempre es así. Los planos son la acogida, la conexión, la empatía, la perspectiva sobre el tema que vemos en la pantalla. Los cortes son la claridad que continuamente nos vuelve a despertar la mirada. Cuando hay un equilibrio entre estos elementos esenciales, una película florece como luz en el tiempo presente y le da a la devoción el espacio para manifestarse. No hay plano sin corte, ni corte sin plano. Tampoco hay creencia sin querer, ni querer sin creencia. Y aqui es donde mi punto adquiere un valor circular, el valor circular. A veces somos y nos sentimos circulares, repetitivos, completos por monotonía circular, no por aleatoriedad ni por desasosiego, y solo si somos conscientes de evitar y evaluar este problema, conseguiremos que pase de miedo a verdad y de verdad a realidad. En donde seremos capaz de transformarla. Al final, el amor es muy parecido, "hay un equilibrio entre estos estos elementos esenciales, un amor florece como luz en el tiempo presente y le da a la devoción el espacio para manifestarse".



















5.09.2013




Cinema.








No parecía oírme. Pero, instantes más tarde, puso su mano sobre la mía mientras su mirada me indicaba que acercara mi oreja a su boca. Pronunció entonces claramente, aunque con una lentitud extrema, estas palabras que estoy seguro de transmitir exactamente:
"¿Qué más da? Todo es gracia".
Creo que murió justo después.
G. B.

La palabra "devoción", tal y como yo la uso, no tiene por qué referirse a la encarnación de una forma religiosa específica. Más bien es la apertura o la interrupción que nos permite experimentar lo que está oculto, y aceptar con nuestro corazón una situación dada. Cuando el cine lo consigue, cuando subvierte nuestra absorción en lo temporal y revela las profundidades de nuestra propia realidad, nos abre a un sentido más completo de nosotros mismos y de nuestro mundo. Está vivo como forma de devoción.

¿Qué es aquello que, en la naturaleza del cine, puede producir buena o mala salud? Es la capacidad del cine para reflejar o reorganizar nuestro metabolismo.

Primero estamos en el espacio visual y luego, dentro de ese contexto tridimensional, hablamos y nos manifestamos. Este espacio nos permite, al mismo tiempo, ver y sentir el mundo con más claridad - nuestro corazón se suaviza y se abre y nuestra intuición está en su lugar-.

Las películas tienen la capacidad de reflejar esta claridad, pero con demasiada frecuencia representan principalmente ideas propias del lenguaje oral en lugar de reconocer que los conceptos o el lenguaje oral son adornos en el contexto del espacio visual. El adorno del lenguaje puede señalar, dirigir, especificar y describir el mundo, pero no ve el mundo.


























5.04.2013



Épocas.









Cómo me gustaría que el mundo volviera a ser cursi. Que la humanidad recuperara el sentido romántico de la vida y junto con él, la tradición de los noviazgos largos, las serenatas, las cartitas perfumadas, los apretones de manos entre las rejas de los balcones. Cómo me gustaría vivir en un mundo más discreto y decente, donde el amor fuera una necesidad del alma y no un capricho del culo. Pero qué le vamos a hacer: me tocó vivir una época insensible, deshumanizada, obscena, en la que nadie respeta ya los sentimientos del prójimo. El otro día ley un texto que rezaba eso mismo. Es crudo ¿verdad? Tiene fuerza e incluso a veces da miedo, ¿no crees? Epocas insensibles y deshumanizadas, no existen.. obscenas sí, totalmente de acuerdo. Puede que hayamos perdido el pleno y puro respeto por las cosas y por las personas, pero no nos hemos vuelto insensibles y no hemos dejado de pensar en la humanidad. Yo creo que hemos silenciado y congelado ambas partes un poco, las hemos globalizado y generalizado, y al hacer eso, han perdido su sentido personal y por lo tanto la intimidad y la fuerza que tenian antes. 'Solamente' eso. Es duro decir que nadie respeta los sentimientos, o que incluso las épocas se han vuelto insensibles. Es duro, porque ahora más que nunca nos damos cuenta que son aquellos que han perdido el amor como necesidad vital del alma, como necesidad vital diaria, los que han sucumbido a la completa perdida de cualquier tipo de sentimiento hacía los demás. Es duro porque esa constante deshumanizada se esta volviendo normal, y todos aquellos que imploran el respeto sobre todo y todos por encima de cualquier cosa están quedando relegados a un segundo plano, como objetos raros perdidos de la vida. No me gusta eso. Tampoco quiero un mundo cursi. Sí que quiero una humanidad romántica. Eso sí.







Bésame y sella el trato,
o huye y rómpeme.






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5.03.2013



Blue, the king.









A veces somos como el mar. Bravos. Pero otra veces frios. Y otras tantas nos calmamos, sin mayor razón. Otras veces nos da miedo, él y nosotros a él. Porque incluso él tiene miedo. A veces somos como el mar, intensos, llenos de fuerza, con pasión. Porque el mar es como nosotros, y nosotros somos como el mar. Poderosos. Como el mar.

"Puede que me equivoque, pero existe un momento en la vida, sólo un momento, en que somos conscientes de que somos genios o enamorados. La cuestión es sencilla, ridícula. O una cosa u otra, imposible ambas. Y cuando ese momento llega, tenemos la vaga certeza de que arrastraremos nuestra propia carga, sea la que fuere, hasta el final de los días. Yo superé ya el momento. Sé que nunca alcanzaré las cimas de la genialidad y, lo más abrumador, lo más acongojante aún, sé que el momento del amor se escurrió entre mis dedos para siempre. Así, no tengo nada ni espero nada." Chusé Izuel. Los Ilusos & Las Ilusiones.






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5.02.2013




Los cuartos.










Él y yo hemos llegado a la misma edad (25 sí, 25 ya), y eso siempre se merece un regalo. El mio es una nueva edición, fresquita y llena de ritmo para la inexistente primavera.
Enjoy!