6.18.2013




¿Y? Como tú.














Frio. Vuelve el frio. Es la tempura del verano. Es la locura constante. Si en algún momento pensaste que estabas loco ha venido el tiempo para reafirmar todo otra vez. Si el otro día hablaba de diez grados más o de diez grados menos, ahora lo único que puedo decir es que hace veinte grados menos, todo esta nublado y el aire huele a otoño avanzado. Quien sabe, puede que sean las paredes que lloran por el golpe de calor y han conseguido volverlo todo más frío. No dudaría de mi ni de mi caracter, ni de mi opinión ni de mi juicio, gracias a el estoy ahora donde estoy, que no es muy alto, pero no es bajo. He caído y me he levantado gracias a él. Eso decían los sabios. Yo no quiero ser menos, pero no sucumbo al desplome de la humildad y aunque lo comparto no quiero ser capaz de reafirmar tales palabras, que más que escritas con tinta están escritas con sangre. Nada, absurdas tonterías quema-calorías. ¿Qué clase de persona crees que quieren las chicas? Un hombre. Sí. Pero un hombre que sea tierno y dulce. ¿Y? Como tú. Y alguien que no escape cuando una lo necesita. Decían y afirmaban ambos. Ilusos jóvenes eternos, desconocedores de la relevante y aislada experiencia. Alejados de la realidad, encerrados en su eterea y enriquecida periferia. Incomprendidos por adultos capados del gen. Jóvenes que juegan a ser mayores, pero que no saben, no deben, no quieren pero lo hacen. Juegos, juegos que queman, juegos. En realidad todo el mundo juega, así es la vida, un continuo juego. La diferencia es que algunos juegan riendo y otros no. Es LA diferencia, como un verano con veinte grados menos.














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