8.24.2013





Des-día.












Hay días en los cuales uno presupone un cierto estado de animo, véase el más claro de todos, el lunes. Otros, también legendarios, aportan un estado directo de animo, sin quererlo, sin apreciar o diferenciar en el estado de animo anterior, véase el más claro de todos, el viernes. Otros, por el contrario, se suponen felices, tristes e incluso neutros. Pues bien, yo ahora os voy a contar uno que nunca se prevee, que nunca viene con aviso y que nunca lo hará (parece que este hablando de 'esos' concretos y femeninos días, pero no, ni hablo de esos ni los tengo). Hablo de esos horribles días en los cuales uno se presupone feliz, puesto que todo le va bien, pero se siente hecho una mierda, no esta nada a gusto con su cuerpo ni con su mente y se siente totalmente descolocado y perdido en el mundo. Esos días en los cuales ni el café, ni la música, ni una ducha, ni nada parece cambiar el estado de animo. Esos días en los cuales suena más necesario un reseteo del sistema que otra cosa. Y puede que eso sea lo que se necesite, pero nunca se sabe. Como uno no sabe que le pasa y ni las formulas mágicas le ayudan, no se atreve uno ya ni a experimentar otras cosas no vaya a ser que le pongan a uno peor. A medida que escribo esto me sueno a Woody Allen, así en miniatura minúscula claro esta, tan negativamente negativo, que ni el suicidio se plantea no vaya a salirle mal y se quede peor todavía. Pues bien, si a todo eso le suma uno una localización y compañía un tanto raruna, todo se duplica y triplica a niveles desconocidos. Ni Allen sabría que hacer. Acabo de descubrir que se me ha terminado el café normal, solo queda descafeinado, o mierdado, como lo llamo yo. Un día lei, "Allá ustedes con su cerveza sin alcohol, su café descafeinado, su sexo sin amor y su cine sin emociones.", pues así, más o menos así, me siento yo hoy. Vacío y apatico, sin ninguna de ellas. "I don't wanna waste my love." ¿A qué tu tampoco? Ves, el café descafeinado, la cerveza sin alcohol y el cine sin emociones no tiene amor, no tiene sentido. Algo así como mi día de hoy, te levantas, y mirando al horizonte, saboreando este 'delicioso' café descafeinado piensas que lo único que te apetece es volver otra vez a dormir para que un nuevo y mejor día llegue. Total, si el café descafeinado no te despierta ni sabe a nuevo día. ¿Con qué amor va uno a empezar un nuevo día de esta manera?






*Sssssh, él va a volver.






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