8.28.2013




El no.











Es complicado contar esto, no porque implique ningún tipo de efecto ni sentimiento negativo (que puede que un poco si, tampoco nos vamos a engañar), sino por la complejidad que supone la mejor, la correcta, manera de contarlo. Podría ponerlo en tercera persona o darle a un personaje una nueva historia que contar, pero no lo voy a hacer, esta vez me apetece contarlo así, en primera persona. Digamos que todo se remonta a cuando mi vida se parte en dos, se divide completamente y todo vuelve a coger un significado totalmente diferente. Mi concepto sobre las mujeres y las relaciones me ha cambiado y el mismo también lo ha hecho, aunque yo no sea consciente todavía de nada de eso. Como todo cambio, vosotros lo sabeis bien, conlleva una renovación. El cambio hace ver las cosas de diferente manera, replantearse la vida es pues, inevitable. Puedo decir con certeza que en ningún momento seré consciente de eso, no al menos hasta pasados un largo año, tranquilamente año y medio. Hace ya más de dos años de eso, de aquello, no de esto. El cambio hace que vea las relaciones de una manera diferente, empiece a ver y querer el futuro de una manera que antes no me planteaba y que mi concepto sobre lo que realmente me importa o debo fijarme o querer cambie. O eso creo yo. Ese o que se cree acumulador de suficiente experiencia como para llegar a pensar algo así. En fin. El supuesto cambio, que en realidad le cuesta llegar todavía, se ve acechado por constantes (aqui el dandi... tonterías de unidades, mínimas ellas.. las unidades claro) intentos de algo que podemos denominar como "intento de relación en subfase, acorde y tonalidad cero", importantes, y aun estoy dudando de si constantes o no, movimientos, fraseos y sinfonias de este conglomerado que denominé: "la continua y absoluta tontería de la copia intencionada". En fin, que algo que parecía comenzar a ser superado, no paraba de recaer y recaer y bueno, supongo que es fácil pensar que sí lo sabía, podría cambiarlo, pero ya se como soy, y hay veces que necesito una montaña de piedras. No se exactamente el día, y es verdad, a partir del cual el cambio fue comenzando a notarse en mi, el día (el puñado de ellos) en el que me pare e intente mandar todo a la mierda para nacer de una manera totalmente renovada. Es decir, iba a olvidar la copia intencionada e iba a pasar totalmente al libre alvedrio del preciado gusto intelectual. Interesante, y motivado por ello, es la palabra. Todo comenzó despacio, así es como dicen que comienzan las mejores cosas, menos en el amor. El interes crecía exponencialmente, la velocidad era de vertigo y lo más importante de todo! parecía ser algo mutuo! Los días y las semanas se sucedían hasta que tire la casa por la ventana. El no ya lo tienes, no tienes nada que perder. Eso es, eso es lo que pienso siempre. Pero creo que es porque no pienso lo suficiente en mi. ¿No me quiero lo suficiente? En fin. En su día pense que ya tenía suficientes noes como para perderme esto. Y así fue. Algo terriblemente interesante crecía y crecía, parecía crecer y no solo en mi imaginación. Releo la frase y me doy cuenta que he hecho bien en poner parecía. Porque no es oro todo lo que reluce, ni todo es lo que parece. La copia intencionada, hacía tiempo olvidada, volvía de vete tu a saber donde. Quitándose ese imaginario caparazón que yo le había puesto aparecieron ciertos elementos que pensaba que no tendría que volver a ver. Jugadas maestras a las cuales nunca sere capaz de enfrentarme, porque lo románticos como yo no somos capaces de ver ni de anticipar ese tipo de cosas (he releído romantico varias veces, si, pone eso). Sí, habéis oído bien, ha sonado un golpe, un tiro, PUM! la vida es así, te sorprende, te guste o no, te joda o te encante. Después de eso, las supuestamente ocultas preguntas volvieron a florecer, continuamente, sin parar, y lo siguen haciendo. ¿Merece la pena olvidarse de uno mismo y entregarse y darlo todo de tal manera que 'el no ya lo tengo' sea tu grito de guerra? o por el contrario, ¿debe uno esperar un nerviosismo en la reciprocidad de la frase, quererse un poco más y dar por sentado que si supuestamente el interes es mutuo debe existir cierta competencia en 'el no ya lo tengo'? Puede que simplemente no exista una reciprocidad y que todo esto simplemente sea una tontería, ¿no crees? El caso es que mi manera de ver todo cambio, cambio hasta tal punto que pense que no volvería a ver ese tipo de comportamientos, ingenuo de mi. La pequeña parte de la actitud copiada existía, solo que yo no la supe ver, o no me la querían enseñar, o a mi no me apetecía verla. Ahora, y gracias a esto, todo esta volviendo a cambiar otra vez, porque mi punto de vista a cambiado y ya no se que pensar. Cuando lo vuelva a saber, quien sabe si volveré a ser el mismo. Probablemente no. Todo esto podría ser verdad, o no. Creo que sí. ¿El qué? No se. Tú sí, yo también.





















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