1.10.2014





In the coldest, darkest night.











I was listening to this song, beautiful, remembering the first time I heard it. Se cruzo, como otras tantas buenas cosas de la vida, como todas las maravillosas canciones que por suerte se cruzan en nuestra vida, y me atrapo, me atrapo para siempre. Es corta, muy corta, y la primera vez que la escuche se me erizaron las entrañas. Es ese inicio, tranquilo, tan melancólico que retumba poderoso en el cerebro de uno al cerrar profundamente los ojos. Acompañado por esa voz, lejana y rota, triste y melancólica que desgarra una letra que arrastra más por debajo que lo que es capaz de soportar en la superficie. That you were trying too hard, to see a light, in the coldest, darkest night. Don't wanna hear or say, a word again. I've been fasting for days. Don't wanna know how it feels to lay down in someone else's bed. Y era todo tan parecido a aquel momento, remitia tanta similitud, dualidades esclavizadas al dolor más intenso que cada acorde arañaba sin cesar. Sin dejar otra salida que la mirada más intensa al horizonte más castigado, pensando que cómo podía una sola canción conseguir todo eso. Poderosa combinación de letras, melodias y momentos que nos elevan a lugar inimaginables. O nos hunden en la más miserable y profunda mierda. I was listening to this song, remembering the first time I heard it. Y quise escribirte esto.



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