4.16.2014



Dulce calor.







Sonaba como el destino, dulce, con cadencia, elegante, ironico, lleno de gracia, perturbador y acelerado, siempre acelerado. No te voy a engañar, yo quería que sonará así. Olía a los atardeceres con reposo, acalorados, naranjas, muy rojos, muy intensos, muy frescos, que brilla en tus ojos y se refleja en mi sonrisa. Y para que mentirte, para que, si no tiene sentido.



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