4.23.2014



Im/per








Se aceleraba su palpitar en la inconsciencia, en lo desconocido, en el camino por recorrer, en la pasión, en la oscuridad, en el conocimiento desconocido, en el atronador silencio magnificado. Se aceleraba solamente con cerrar los ojos, desde su ya fría habitación, cuando recordaba aquello que había sido y había querido ser. Con cada minúsculo e imperfecto instante. Con todos y cada uno de los pestañeos fallidos, con todas y cada una de las imagenes congeladas, ahora perfumadas en su imaginaria imaginación. El fulminante silencio de un pasado atronador, la calma después de la tormenta. O la tormenta después de la imperfección perfecta.


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