4.30.2014




Sunset on her breath.








Había pinchado el vinilo hacía siete minutos y una de las frases de una de sus mejores canciones se me quedo grabada... She got sunset on her breath. Y pensé, pensé que era totalmente cierto, que así es como podríamos definir el amor, porque tiene millones de definiciones y esta, esta misma, podría ser una de ellas. La luz es maravillosa y, es muy valiente decir esto, pero el atardecer tiene una de las mejores y más peculiares luces que existen. Todos los atardeceres son especiales. Todos los momentos del sol lo son. Todos los alientos, todos no perdón, todos tus (cambiar por sus o cualquier otra opción que os haga saltar el corazón) alientos que exhalan atardecer son especiales. Cálidos, inspiradores, coloridos y felices, muy felices, así son. Le vent se lève. Il faut tenter de vivre Descubrí esta frase ayer y me fascino. Sentí lo mismo que siento cuando se levanta el fresco viento del atardecer después de un pesado día de verano, y el rojizo atardecer raya la máxima preciosidad describible y solamente cierras los ojos, aspiras e intentas capturar los últimos rayos de calor del sol y contener, en ese instante de aspiración, toda la felicidad imaginable. Cuando se levanta el viento cierro los ojos, lo dejo correr por todo mi cuerpo, dejo que me eleve todo lo que quiera, dejo que se haga con mi vida durante un instante y me permita volar. Al igual que cuando cierro los ojos y mi piel se vuelve rojiza durante sus últimos instantes de vida y todo es maravilloso. Al igual que cuando estoy pegado a ti, cierro los ojos y aspiro los mágicos segundos previos al cálido beso.




No hay comentarios:

Publicar un comentario