5.28.2014


El caos.








Me cuesta mucho pensar cosas concretas muchas veces, divago de un lado a otro y acabo intentando juntar mis ideas, que surgen de manera inconexa, con alguna lógica. Y no me suelo pedir que tengan una lógica normal, ni constructiva, simplemente mi lógica. Es cierto que me gusta coger de aqui y allá, de cuadros, fotos, películas y canciones y crearme mi propia película de todo ello, me parece bonito. Creo que el cerebro asimila la realidad de manera muy caotica y que, solamente así, es como funciona en su máxima expresión. Porque es la variedad de sentimientos, olores y la pluralidad visual y sensorial la que generá mayor amalgama de vida e ideas. Pero, ¿hasta donde somos capaces de sacrificar nuestro caos, o nuestro espacio vital, monotonía o tranquilidad, por una variedad de ideas tal que nos haga flotar y vivir artisticamente (vitalmente al fin y al cabo) completos?

Porque me costaba mucho pensar que, en esta amalgama de ideas y preguntas, pudiésemos encontrar algo afín, algo que pudiésemos definir como nuestro. Habituado a un caos mayoritariamente pudiente, rebosaba la tranquilidad cuando me acercaba a ti, como si fueses el opuesto máximo que consigue atraer y anular todas mis fuerzas. Súbitamente, todo mi caos, por muy organizado que estuviese, se veía alterado. Fíjate tu que es curioso, eres capaz de alterar mi caos organizado. Dulce elixir de palabras opuestas. La doble negación y el sin vivir viviendo, que es mucho más bonito que el vivir en un sin vivir. Y lo más gracioso de todo es que lo haces sin darte cuenta, sin saber que lo estas haciendo, mirándome y lanzándome una de esas sonrisas, dulces y sinceras, que quiso dibujar Leonardo pero que no pudo por exceso de perfección. Dime una cosa, ¿sientes que noqueas mi mundo y lo pausas de una manera etérea? Porque siento y tengo la sensación de que no te enteras lo que generas en mi, y no se si es bonito o es terriblemente desesperante. Porque me gustaría pensar que me haces caso o que compartimos algo, aunque sea muy ligero. A veces pienso que lo único que hace que te acuerdes de mi es que todavía no has cambiado tu contraseña y puedo seguir entrando libremente. Pero es muy a veces, el resto de veces pienso cosas mucho más aleatorias y caóticas sobre ti y sobre un nosotros, que más que idealizado parece ser totalmente imposible. Como habrás podido leer anteriormente, al parecer, no es muy fácil encontrar algo afín entre nosotros, y sobre todo, resulta difícil definir un nosotros, se rompa el caos que se rompa. Por eso me cuesta mucho, y puede que cada día más, organizar algo cercano en mi futuro y dar un sentido a la amalgama de ideas que recorre diariamente mi mente. ¿Hasta donde seré capaz de sacrificar el etéreo momento para poder pensar que en un futuro relativamente cercano debe existir un caos relativamente organizado en donde cuente un nosotros? Aunque ese nosotros no este compuesto por ti, espero que al menos, este compuesto por mi. Hay cosas que te contaría y que te diría libremente, y muy feliz, pero mi caos no me deja.






La complejidad de la vida es directamente proporcional a la capacidad de vivir en un caos organizado.


5.22.2014



Analogías del amor.






Tumbado en la más oscura esquina de toda la habitación, con camiseta blanca de tirantes y un calzoncillo ligeramente más grande, silbaba cabizbajo la oscura melodía que se habían negado cantar. Él alegaría que silbar no es cantar y ella sabría que lo hacía simplemente por joder. Un humeante cigarro a medio consumir se sujetaba torpemente entre sus rojizos labios, aquellos que habían dejado de respirar y que ya no eran capaces ni de sentir la suavidad ni la frescura. Sus largos y blanquecinos brazos, ambos estirados, recordaban a la más pura heroína de los años ochenta, encerrados en un mar de gomas color carne y cinturones de mujer. Una anticuada cafetera americana goteaba martilleantemente los posos de un olvidado café, recuerdo de aquellos días en los que las mañanas tenían sentido. El cielo gris filtraba la tenue luz del sol que penetraba por las inmensas ventanas de madera mientras que una tímida lampara pedía auxilio acobardada en una esquina. Le dio una larga y profunda calada al cigarro antes de apagarlo en el cenicero, levanto la cabeza y expulso el humo de manera valiente. Su ojerosa mirada se clavo directamente en la mía y un escalofrío recorrió mi cuerpo. El calor hacía tiempo que había desaparecido de su presencia y estar con él no era tan agradable como antaño. Su mirada, fría y constante, me ponía terriblemente nerviosa, solo quería besarle. En un absurdo intento de colorear la habitación encendí la radio e intenté sintonizar lo más parecido a música que pude encontrar. His love burns like a lightning honey, I’m right here I'm your star crossed lover sonaba y por suerte, pensé, las emisoras de Londres son notablemente decentes. Él se había levantado, y tras encenderse otro cigarro cogió una taza, en la que supuse que habría café, y después de darle dos largos tragos la volvió a dejar en el mismo sitio. La estancia, en comparación a él, estaba terriblemente ordenada, desde el principio fue algo que me gusto mucho. Se puso unos vaqueros mientras se quitaba la camiseta de tirantes y se ponía una normal blanca, y yo seguía sin saber que hacer. Llevaba diez minutos contándole que Ale me había llamado a las cuatro de la madrugada y que me había jodido un precioso sueño con él y que por eso estaba ahí. Él dibujo una sonrisa suave, como queriendo decir que todavía soñaba con él, sin saber que hacía un año que amaba con locura a Ale y que hacía seis meses que vivíamos juntas. Me volvió a recorrer un escalofrío y sentí la necesidad de fumar, me estaba poniendo nerviosa no saber que hacía ahí, pero me sentía en casa. Sin darme cuenta, mientras sacaba un cigarro del bolso, apareció delante mía, como un ente puro. Olía bien, una mezcla de tabaco, café y colonia. Se acerco todavía más a mi, congelándome centímetro a centímetro, pasó suavemente su mano por mi cadera mientras yo intentaba encender mi cigarro. A duras penas podía estar tranquila, sentía frío y una pasión que no conseguía dominar. Para cuando me quise dar cuenta, el humo nos separaba y su manos ascendían tan rápidamente que lo único que quería era poder verle los ojos. Azules como un cielo feliz cruzaron los diez centímetros que nos separaban, sus labios se fusionaron con los míos y me sentí húmeda. Solo él sabía como tenía que bailar ballet conmigo, solo él recorría cada poro de mi cuello flotando en una orgía de pasión tal que me hacía olvidar todo. Solo él. Lo aparté torpemente y con el corazón a mil le cruce la cara. Mis gigantes ojos verdes vibraban al son de mi corazón, le cogí con fuerza del cuello y tras tirar el cigarro al suelo estrelle mis labios con los suyos y puse su mano sobre mi pecho. Durante los dos minutos más largos de mi vida me sentí flotar en un caluroso mar, había olvidado completamente a Ale y supe, al menos durante esos dos minutos, que nunca jamas tendría nada, absolutamente nada, un orden lógico para mi. I lie here like a starless lover. I'll die here as your phantom lover.



5.21.2014



I Never Learn.








Me llamaste cuando todo era difícil y complicado, me ofreciste una solución y todo se volvió fácil. Y claro, yo me quedé. Mi corazón dijo hola y tu abrazaste mi alma como si fuese el peluche de tu infancia. Todo empezó a tener sentido y mi capacidad para reaccionar fue disminuyendo a tal velocidad que deje de ser capaz de medir las ostias. Al cabo de los años me di cuenta que puede que no fuese casualidad el echo de que vinieses en ese momento, pero ya era demasiado tarde para reaccionar. Yo ya estaba totalmente perdido y ni tu solución podía hacer nada. Así que me despojé totalmente de mi y de todo aquello que  consideraba mio, dibuje un gigantesco lienzo blanco y decidí que todo, absolutamente todo lo que viniese después, estaría determinado por una aleatoriedad caotica, muy caotica.  Que ni tu, ni yo ni nadie sería capaz de definir. I've been stung by a star seed honey. He shone love like a lightning honey. I been hit by a star seed honey. His love burns like a lightning honey. I'm right here I'm your star crossed lover. I lie here like a starless lover. I'll die here as your phantom lover. I never learn, I never learn.


5.20.2014



You look like you’ve been for breakfast at the heartbreak hotel.






¿Sabes esa sensación de felicidad que se siente cuando todo, absolutamente todo, queda entre nosotros? ¿Cuando me acerco, y con los ojos cerrados, rozo ligeramente tu espalda con mi mano, me acerco todavía más, y respiro suavemente tu frente? ¿Cuando siento como se eriza tu piel al paso de mi mano por tu nuca? ¿Cuando me saca una sonrisa la placentera sensación de pasar mis dedos entre tu pelo? Como creo que se te ha olvidado, ven, acércate. Cierra los ojos, no te muevas.

5.19.2014



Mírame.





Las miradas perdidas de la vida acabaron con la suya.
La inundaron del mayor vacío que existe, el vacío de la eterna soledad.
E infundieron el miedo a no saber vivir con uno mismo.
El miedo a no saber mirarse al espejo.
El miedo a no saber aceptarse.
El miedo a no ser.



M. Borau Photography.





Se supone que la democracia intenta ser el Gobierno de la mayoría y yo trato de vivir como vive la mayoría.
A la larga no hay mejor lenguaje que la verdad de lo que las cosas son.


#yoquierovotaramujica


5.17.2014



Simbiosis.








La simbiosis que existe entre los edificios y el cielo es única.
Ellos tocan lo que nosotros ansiamos tocar.






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5.16.2014



Agita.






Me gusta sentir el viento. Sentir. No sería capaz de negarte nada. Porque no merece la pena negar nada, ¿quién soy yo para negar algo a alguien? Take a moment, take a moment and breath. Que el viento de la vida es visible cuando roza nuestro rostro, cuando acaricia sus piernas y mueve su pelo, cuando agita nuestra vida y nos eleva a los misteriosos rincones ocultos de nuestro escondido ser. Hay cosas en la vida que sabemos que existen, aunque no las podamos ver. Sabemos que están ahí y el solo echo de saberlo ya nos ayuda. ¿En serio? Decía un amigo que besar la rodilla de una mujer era lo más bonito que existía en el mundo. También decía que besar el cuello de una mujer era lo más sensual y que besar suavemente sus labios era lo más erotico. Creo que le gusta besar a las mujeres. Nada tiene sentido en este jolgorio emocional. Un día flotamos en el inmenso mar y al día siguiente descansamos tirados en la hierba de un parque, con el ligero cantar de los pájaros y una ligera brisa que relaja los intensos rayos de sol. Un día parece que todo va a salir bien y al día siguiente todo se desmorona, como un gigantesco castillo de naipes. En fin. Deberíamos intentar filmar el viento, el pasar del viento entre los arboles. O simplemente deberíamos intentar vivir. Vivir y ver el viento pasar por nuestra vida. Hagas lo que hagas, yo ya no te voy a decir absolutamente nada.


5.14.2014



Nostalgia lusa.







Lo miro y me doy cuenta que me siento bien, siento el fluir de los primeros rayos de sol, la calma de su ser, el sol naciendo poco a poco, que saca de un pesado y no siempre tan tranquilo sueño a una caótica ciudad. Aun y todo, noto su calma, noto su paz. Siento como refrescarse el pelo con el agua de la fuente, ver la felicidad del amanecer y la paz que proporciona un árbol de naranjas, con su preciado olor, lo son todo para él, y en ese preciso instante, también yo podría cerrar los ojos y sentir el liguero olor a naranja y el frescor de la caudalosa fuente rozando mi nuca y los primeros rayos de sol rozando mi cuerpo. No se como, pero él tiene la capacidad de transmitirme todo eso. El café acaba de terminar de hacerse y la liguera y fresca brisa mañanera asoma por la misma ventana por la cual entra el sol. Me gusta mirarle desde la ventana, lo siento pequeño y frágil pero a la vez importante, muy interesante y terriblemente sexy. No me explico porque, y seguramente nunca sabría explicarme, pero el aroma de la piel de su nuca nada más refrescarse me vuelve loca. Él probablemente no se haya dado cuenta todavía, pero lo primero que hago nada más verlo es acercarme y con la excusa de darle dos besos le huelo el cuello y ese fresco aroma me invade la vida, me transporta a mi juventud y el delicioso verano vuelve a mi. Es algo sobrenatural que una vez que pruebas ya no tiene marcha atras, como el cine o como la vida, es un pecado demasiado bonito para ser cierto. Pero lo es, lo es. Y él también, y yo también. El problema es que nosotros no somos ciertos y sé que nunca lo seremos. Y ahí, a ese lejano lugar, naranja, con un sol suave, nostalgia lusa, un liguero aroma a mar y una sutil canción brasileña nadie quiere ir a vivir para siempre. Porque es precioso y de vez en cuando nos gusta visitarlo, pero solo eso, visitarlo. Porque para siempre es casi igual que morir, o igual peor, morir en vida. Y ahí no hay amanecer ni aroma que te haga despertar ni vivir feliz.



5.12.2014



Ciegos.







Te atreveras a decirme que todo lo que me contabas ayer era verdad pero, por desgracia, todavía te crees que soy una ilusa y que debo de estar totalmente ciega. Tengo la ligera impresión que sigues pensado que sigo totalmente enamorada de ti, y que puede ser por eso que sigas creyendo que mi confianza es totalmente plena en ti. Todavía no te has dado cuenta que el iluso eres tu y sobre todo, el ciego. Hay una creencia generalizada que dice que el amor es ciego, y en cierta manera es cierta, pero solamente es ciego quien quiere serlo. Y yo ya no quiero serlo más. Como un largo, pausado y extremadamente bien preparado travelling comenzó a descubrir mi presente el otro lado de la calle Rosario, en donde una 'desconocida' pareja avanzaba hacía mi. Ellos iban sumamente alegres, ajenos a una calurosa realidad que solamente las tardes del verano Madrileño son capaces de generar, reían y entre generosos brazos iban demostrando un amor excesivamente palpable. Dos años después, el ciego de la once de la esquina me conto que aquella calurosa tarde, cinco minutos antes de mi descomunal grito, el aire y su olor cambiaron subitamente al paso de unas caóticas risas. Mi cabeza volteó al mismo tiempo que la pareja se escondía en la parte trasera de una gigantesca camioneta de reparto y mis ojos se posaron en la acera, cauta de mi. Había sacado el móvil para escribirte un precioso mensaje de viernes, últimas horas de trabajo y un largo fin de semana de relax y piscina. Pero ni eso me dejaste hacer, ni eso. Nada más sacar el móvil, como si de una señal se tratase, escuche tu risa en una cercana lejanía. Sabes perfectamente que tu risa es tan peculiar que es imposible no escucharla. Y nada más escucharla supe que eras tu, que eras tu el que se reía y el que, como si de tentáculos se tratase, arropaba a la semi modelo morena que te acompañaba. Obviamente ahora me arrepiento, pobre móvil, pero en su momento era lo primero que tenía a mano. Me acerque cautelosamente, obviamente vosotros no corríais porque el amor pausa los andares, y tuve mi espacio y mi tiempo para acercarme, verte, ver tu sonrisa tras su melena, enfadarme, respirar y tirarte el móvil a la cabeza, como si de una piedra anti cupidos se tratase. Debiste saber en su momento que mi buena puntería te jugaría malas pasadas, y así fue. La descomunal brecha arrojo una cascada de sangre tal que salto a los aterciopelados pómulos de tu querida, quien, cual quinceañera, entro en pánico. Siempre supe que te gustaban bien jovencitas y que yo había sido toda una excepción. Al tiempo me dijiste que casi te desmayas por el golpe, siempre supe que eras poco hombre. Ramón, el ciego, solto una carcajada, como si hubiese sentido el golpe y entendiese que era con razón y tú te giraste a tal velocidad que le tiraste el bolso a semi filipina murciana que te acompañaba. Blanco es caluroso en comparación al color de tu piel al verme. Olvidaste totalmente a tu querida y te abalanzaste a mi, en busca, o eso es lo que creí y sigo creyendo, de una excusa tan descomunal que funcionase como una maquina del tiempo y te curase mi brecha. Pero yo tengo el pulso muy fino, tu cabeza lo sabe, y el acierto de mi chapada al cruzarte la cara fue tal que entendiste, vete tu a saber como, que no era el mejor momento para mentirme inventándote historias. Yo me fui, y tu ropa también detrás de tu maleta voladora. Pase el fin de semana sola, tomando el sol y enamorándome de Toni Servillo una y otra vez en La gran belleza. Decidí que no había nada más bonito que la vida y entendí que la confianza es un código de vida demasiado valioso.



5.11.2014




Shuffle.






Es domingo y ya hace calor, demasiado calor para ser once de mayo. El verano parece querer adelantarse, afectando a nuestro sistema nervioso. Suena Shuffle de manera prematura, recuerdo del verano pasado, y me acuerdo de algunas cosas que pasaron y quiero eso, exactamente eso, que se queden en el pasado. Es el adelanto de una banda sonora de sobra conocida, eternamente aceptada. Mi obsesión por el cine va en aumento al mismo ritmo que mi fascinación por Jonas Mekas y su capacidad de vivir, observar, sentir y disfrutar de la vida y el cine. Ayer empece a ver los capítulos que componen The Story of Film, una bestialidad de documental dividido en quince capítulos que recorre, de una manera muy especial, la historia del cine. Lo más bonito es que recorre la historia del cine Europeo, Americano, Chino, Indio, Japonés, Filipino, Frances, etc etc, el punto de vista se amplia y nos hace ver lo maravilloso que ha sido, es y será el cine. Descubrí el significado de Punctum y me quede fascinado al ver que esa mágica parte de la fotografía que siempre había tratado de explicar, de definir, de aglutinar en una palabra estaba ya concentrada en esa misma, en punctum. Roland Barthes decía que "el acto de fotografiar es como una pequeña muerte, porque en cierta manera, queremos conservar así la vida." Me gusta su definición de punctum: significado personal, cuando una foto “me conmueve y me dice algo muy íntimo y particular. A menudo el que lo provoca es un detalle anodino de la fotografía. Idea un tanto proustiana del “punctum”, en el sentido de que difícilmente puede venir de un examen a fondo; necesita cierta latencia… Y me gusta sobre todo por esa parte final, esa latencia, ese examen final que no tiene final porque dificilmente puede llegar a tener ese final si no es con esa latencia. Así es como entiendo y así es como siento yo el cine, y a su vez la vida, llena de pequeños pero inmensos momentos de latencias, de luz, destellos de luz que laten y nos hacen latir. Porque así debería ser todo. Hoy siento la gran necesidad de ver entera la película "Jonas Mekas, I am not a filmmaker", porque ayer vi el trailer y me estallo la cabeza. I have to film, I have that irrisistible need to do it, decía Mekas. Y así es como me siento muchas veces, con esa irresistible necesidad de coger la cámara y capturar los instantes, que sin saber porque, que están llenos de punctum, como un abrazo o un beso que es dado sin saber porque, por simple necesidad. Porque el cine, igual que la vida, es amor, es pasión, es una necesidad irresistible que te captura, que te atrapa para siempre. I do not make films. I just film.





5.09.2014




Verdades ficcionadas.






Empezaremos por pensar que era verdad, que es verdad, y acabaremos pensando que nada tenía que ver con la realidad. Habíamos convertido la realidad en la ficción más bonita que existe. Habíamos construido una realidad llena de planos secuencia, planos y contraplanos, sonrisas y un blanco y negro granulado maravilloso en donde la luz de nuestra alegría transformaba nuestra realidad al antojo de nuestra ficción. Fuimos felices en la ficción y fuimos capaces de sonreír minuto a minuto hasta el final de la misma. Al acabar, forzados por una inevitable realidad, nos miramos sabiendo que nada quedaba o nada podíamos hacer ya por recuperar, o por generar, puesto que todo, absolutamente todo, había quedado lapidado por la verdad que no habíamos sido capaces de ver. Y así, como en todas las verdades de la vida, como en todas las ficciones, fuimos testigos de ambos créditos, los iniciales y los finales. Al salir, al encenderse las luces y salir de aquella maravillosa oscuridad, nos dimos dos besos y nos abrazamos por última vez, sabiendo que habíamos sido testigos de la mejor y más maravillosa ficción que existe, aquella que parece verdad.


5.07.2014




Más bello que la vida.







Solo él sería capaz de transmitir un sentimiento, ese sentimiento, de esa manera, de la mejor, de la única manera posible. Solo él, probablemente uno de los mayores amantes del cine que ha existido jamas. El cine es más bello que la vida, decía él. Es una afirmación muy importante, muy grande, muy fuerte. La vida es muy bella, mucho. Ayer tuve la oportunidad de ver Outtakes from the life of a happy man, de Jonas Mekas, y me acuerdo (y creo que me acordaré para siempre) de ese trocito, que en su día nos dejo ver Nowness, en donde Jonás dice lo siguiente: Memories are gone and the images are here and there are real. What you see, every second of what you see it’s real.. is real.. right there in front of your eyes.. what you see it’s real.. there, in front of you, yes.. on that screen.. it’s all real. Who cares about memories.. no.. I don’t care about my memories.. but I like what I see, what I recorded with my camera and now it comes back there and it’s all real, every detail, every second, every frame…is real, and I like it. Y me salta el corazón cada vez que veo este fragmento, y escucho toda su verdad, tan contenida, tan emotiva, llena de energía, llena de luz, llena de cine, llena de belleza. La película continua, llena de instantes, de fragmentos que como él mismo dice, no ha cogido ni montado con ningún tipo de orden ni proposito en concreto, pero que contienen una belleza indescriptible. Continua y nos muestra, casi al final, otro de los momentos más bonitos y reveladores de la historia del cine, de la historia de la luz, de la historia y vida de Mekas. Nos cuenta como a sus cinco años de edad junto a la cama de su padre, relatando todo lo que había ocurrido durante el día, fue consciente, por primera vez en su vida, de todo lo que, para él, era ser feliz. Feliz es ser capaz de capturar los pequeños instante de belleza que fluyen segundo a segundo, ser capaz de filmarlos, de vivirlos y filmarlos. Filmar la sopa o tomar la sopa. No existe esa posibilidad, esa dualidad es totalmente fulminada. Y es cuando piensas, e imaginas, la sonrisa de felicidad de Mekas al filmar cada instante de belleza, cada retazo de felicidad diaria y te das cuenta que lo que realmete nos quiere transmitir es que la vida es maravillosa, es algo infinitamente bello que solamente el cine es capaz de capturar, de almacenar. Y te das cuenta que lo que dice uno y dice el otro no esta tan desencaminado, puesto que el primero puede ver el cine como algo más bello que la vida puesto que el cine acabo siendo su refugio en donde generar una realidad, una belleza, mientras que el segundo sonríe con cada rayo de sol y lo quiere almacenar, capturar, mediante el cine, para ser capaz de sonreír eternamente. Para mi, no hay nada más bello que la vida, pero a su vez, no hay nada que me haga sonreír más que el cine y toda la belleza y luz que es capaz de capturar, de generar y de transmitir. El cine puede ser una alegoría de la vida, puede llegar a reflejar la vida y la luz, probablemente como ningún otro arte, y es eso lo que lo convierte en algo bello, muy bello.

A su manera, tanto Truffaut como Mekas adoran el cine y la vida. Truffaut pudo haber sufrido más que Mekas y pudo haberse refugiado mucho más en el cine que Mekas, pero supo ver y reflejar la vida, las cosas bonitas y pequeñas de la vida, sus detalles, As I Was Moving Ahead Occasionally I Saw Brief Glimpses of Beauty, su luz. Jonas vive y respira cine, absorve su luz y genera una magia dificilmente explicable. Aquel que sea capaz de hacer y expresar todo eso es y será un verdadero amante del cine.




Hay que acabar con la noción absolutamente engañosa de que todo el mundo tiene que ganarse la vida. Es un hecho hoy que uno de cada diez mil de nosotros puede hacer una innovación tecnológica capaz de sostener a todo el resto. La juventud de hoy tiene toda la razón en reconocer esta tontería de ganarse la vida. Seguimos inventando trabajos debido a esta falsa idea de que todo el mundo tiene que ser empleado en algún tipo de trabajo penoso, porque, según la teoría Malthusiano-Darwinista, él debe justificar su derecho a existir. Así tenemos inspectores de inspectores y personas haciendo instrumentos para inspectores para inspeccionar a los inspectores. El verdadero negocio de la gente debe ser volver a la escuela y pensar en lo que fuera que estaban pensando antes de que alguien se acercara y les dijera que tenían que ganarse la vida. Richard Buckminster Fuller.

5.06.2014

5.03.2014



Pequeños fractales.







Los mejores fines de semana de mi vida, las mejores comidas, las mejores cenas,
las mejores cañas, las mejores tardes... las he pasado entre amigos.
Sin ellos nada de todo esto sería posible.