5.16.2014



Agita.






Me gusta sentir el viento. Sentir. No sería capaz de negarte nada. Porque no merece la pena negar nada, ¿quién soy yo para negar algo a alguien? Take a moment, take a moment and breath. Que el viento de la vida es visible cuando roza nuestro rostro, cuando acaricia sus piernas y mueve su pelo, cuando agita nuestra vida y nos eleva a los misteriosos rincones ocultos de nuestro escondido ser. Hay cosas en la vida que sabemos que existen, aunque no las podamos ver. Sabemos que están ahí y el solo echo de saberlo ya nos ayuda. ¿En serio? Decía un amigo que besar la rodilla de una mujer era lo más bonito que existía en el mundo. También decía que besar el cuello de una mujer era lo más sensual y que besar suavemente sus labios era lo más erotico. Creo que le gusta besar a las mujeres. Nada tiene sentido en este jolgorio emocional. Un día flotamos en el inmenso mar y al día siguiente descansamos tirados en la hierba de un parque, con el ligero cantar de los pájaros y una ligera brisa que relaja los intensos rayos de sol. Un día parece que todo va a salir bien y al día siguiente todo se desmorona, como un gigantesco castillo de naipes. En fin. Deberíamos intentar filmar el viento, el pasar del viento entre los arboles. O simplemente deberíamos intentar vivir. Vivir y ver el viento pasar por nuestra vida. Hagas lo que hagas, yo ya no te voy a decir absolutamente nada.


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