5.28.2014


El caos.








Me cuesta mucho pensar cosas concretas muchas veces, divago de un lado a otro y acabo intentando juntar mis ideas, que surgen de manera inconexa, con alguna lógica. Y no me suelo pedir que tengan una lógica normal, ni constructiva, simplemente mi lógica. Es cierto que me gusta coger de aqui y allá, de cuadros, fotos, películas y canciones y crearme mi propia película de todo ello, me parece bonito. Creo que el cerebro asimila la realidad de manera muy caotica y que, solamente así, es como funciona en su máxima expresión. Porque es la variedad de sentimientos, olores y la pluralidad visual y sensorial la que generá mayor amalgama de vida e ideas. Pero, ¿hasta donde somos capaces de sacrificar nuestro caos, o nuestro espacio vital, monotonía o tranquilidad, por una variedad de ideas tal que nos haga flotar y vivir artisticamente (vitalmente al fin y al cabo) completos?

Porque me costaba mucho pensar que, en esta amalgama de ideas y preguntas, pudiésemos encontrar algo afín, algo que pudiésemos definir como nuestro. Habituado a un caos mayoritariamente pudiente, rebosaba la tranquilidad cuando me acercaba a ti, como si fueses el opuesto máximo que consigue atraer y anular todas mis fuerzas. Súbitamente, todo mi caos, por muy organizado que estuviese, se veía alterado. Fíjate tu que es curioso, eres capaz de alterar mi caos organizado. Dulce elixir de palabras opuestas. La doble negación y el sin vivir viviendo, que es mucho más bonito que el vivir en un sin vivir. Y lo más gracioso de todo es que lo haces sin darte cuenta, sin saber que lo estas haciendo, mirándome y lanzándome una de esas sonrisas, dulces y sinceras, que quiso dibujar Leonardo pero que no pudo por exceso de perfección. Dime una cosa, ¿sientes que noqueas mi mundo y lo pausas de una manera etérea? Porque siento y tengo la sensación de que no te enteras lo que generas en mi, y no se si es bonito o es terriblemente desesperante. Porque me gustaría pensar que me haces caso o que compartimos algo, aunque sea muy ligero. A veces pienso que lo único que hace que te acuerdes de mi es que todavía no has cambiado tu contraseña y puedo seguir entrando libremente. Pero es muy a veces, el resto de veces pienso cosas mucho más aleatorias y caóticas sobre ti y sobre un nosotros, que más que idealizado parece ser totalmente imposible. Como habrás podido leer anteriormente, al parecer, no es muy fácil encontrar algo afín entre nosotros, y sobre todo, resulta difícil definir un nosotros, se rompa el caos que se rompa. Por eso me cuesta mucho, y puede que cada día más, organizar algo cercano en mi futuro y dar un sentido a la amalgama de ideas que recorre diariamente mi mente. ¿Hasta donde seré capaz de sacrificar el etéreo momento para poder pensar que en un futuro relativamente cercano debe existir un caos relativamente organizado en donde cuente un nosotros? Aunque ese nosotros no este compuesto por ti, espero que al menos, este compuesto por mi. Hay cosas que te contaría y que te diría libremente, y muy feliz, pero mi caos no me deja.






La complejidad de la vida es directamente proporcional a la capacidad de vivir en un caos organizado.


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