7.30.2014






Era el primer amor el que le había dejado clavado, atascado en una época que jamas olvidaría, en un estado mental en donde la idealización del amor lo suponía prácticamente todo. Mirarle a los ojos y saber que lo era todo, sabiendo a su vez que lo dejaría de ser todo alguna vez, puesto que su corazón le decía que, por muy ideal que fuese, no duraría para siempre. Hay un momento en la vida en los que te das cuenta que hay un limite para todo, incluso para las emociones. No hay amor que dure para siempre. El placer y la emoción de pensar y soñar que hay, y que habrá, un momento en el que volvamos a sentir lo mismo que sentimos aquella vez nos mantiene vivos, nos mantiene alerta y despiertos, con el corazón en las manos, dispuestos a estrujarlo, dispuestos a llevarlo al límite, a que sangre como lo hizo la última vez. ¿Qué eres capaz de sentir? ¿Ves el límite? ¿Eres capaz de sentir la sangre que corre por tu mano cada vez que estrujas tu corazón al límite? Escucho canciones de aquellos días y siento como la sangre gotea mi estomago. Paro la música, levanto la vista y elijo la lista que hicimos para la playa hace dos semanas. Esta llena de canciones que no escucharía normalmente, llena de canciones que fusionan momentos de sol, alcohol y saltos. Llena de canciones que evitan, o al menos lo intentan, que piense en algo en lo que no debería de pensar. Me paro y recuerdo que hacía mucho tiempo que no escribía nada. Necesitaba escribir. Estoy nervioso y no paro de mover la pierna mientras el calor nos consume el cerebro y Katy canta Fireworks, el día esta raro. Me siento nostálgico, el tiempo pasa rápido y la vida se va solucionando a mi alrededor sin que pueda darme cuenta. Las decisiones son tomadas de manera intuitiva, sin pensar demasiado, y cuando me paro a pensar en ellas me abrumo y dejo de pensar. Sueño cada vez más con dejarlo todo, coger una caravana y escapar a un pequeño pueblo con playa, en donde buscaría un pequeño trabajo estable que me permitiese acostarme viendo el sol caer sobre el mar. El calor y el sol naranja me pone demasiado nostálgico, ver la infinidad del mar me tranquiliza, hace que deje de pensar, me hace feliz. ¿Sería posible? Quien sabe. El otro día me dijeron algo que llevo toda mi vida sabiendo y repitiéndome, que si no lo intentaba no lo sabría nunca. Puede que sea el momento de no pensar y simplemente lanzarme, sacar las decisiones del interior y no del raciocinio. Puede que sea el momento de pensar que no hace falta estrujarlo hasta verlo sangrar, que es hora ya de cuidarlo como debe ser, como siempre se mereció. Puede que si seamos capaces al fin y al cabo. Podría decirme miles de cosas, pero se que lo mejor es hacerlas. Hay en la mirada de aquellos que hacen y viven de aquello que les gusta que no hay cantidad de dinero que lo pueda llegar a pagar. Es esa paz y falta de preocupación que otorga la felicidad extrema.


7.14.2014

7.01.2014




                                                                                   Quiero.




Acabo de terminar de leer 'amarillo' y podría, simplemente, coger las increíbles frases y fragmentos del libro y componer un párrafo arrollador, lleno de metáforas, sentimientos y expresiones que carcomen tu pasado, tu presente y tu futuro. Un tipo llora patéticamente porque su chica le ha abandonado, amenaza con suicidarse y nadie le hace caso. Existe un momento en la vida en que somos conscientes de que somos genios o enamorados. El abandono de la persona amada. La vida misma puede quebrarse de un momento a otro para siempre. Tengo 24 años y soy una anciana que agoniza. Con el inesperado fracaso para poder exprimirle a la realidad todo su jugo hasta las últimas consecuencias. Me embriague tanto con la idea de morir. Morir no duele, lo que duele es la vida. Masticamos la angustia de los jóvenes sin esperanza. No tengo sueño pero necesito pegarme a su cuerpo. Los semáforos cambian de color. Alguien grita no. Todo sigue tranquilo. La búsqueda dolorosa de la belleza oblicua. Incertidumbre de futuro. Escribir como pensar perfeccionado. Sé por qué yo tendía a protegerte: el temblor de tu voz me lo recuerda. No paro de pensar que tu muerte es un siniestro crimen perfecto con un único beneficiario: yo. Eras un yonki de la compañía. Tu suicidio puede ser entendido como la incapacidad de ser privado de alguien. Los suicidas actúan bajo una locura transitoria. Follar con una tía sin que ella tenga placer es como hacer preguntas en una carta. ¿Cómo no me di cuenta de que te ibas a suicidar? Difícil sería hablar de amor sin sexo o viceversa. Dices que tu vida es sólo para ti, pero te llevas mi alma contigo. Tan solo deseo hallar una confusión ordenada. El calor está en las cosas redondas. En la verdad esta el error. Todas las implicaciones que conlleva la permanencia del recuerdo son indescifrables, indecesibles. Podría. Creo sinceramente que deberíais compraros el libro.